Democracia regalada y confiada. Por Gabriel Tortella.»Tenemos un Gobierno extremadamente débil, sin mandato de ningún tipo, cuyo presidente ha incumplido casi todas sus promesas electorales y cuya base parlamentaria es con mucho la más precaria que se registra desde 1978. Digamos de pasada que sobre esta exigua base se ha construido el Gobierno más numeroso y caro que hemos tenido no ya con la democracia sino desde hace un siglo. Pues bien, este Gobierno precario, compuesto y sostenido con retales de partidos, muchos de ellos de ámbito puramente local, con programas incompatibles, a los que la absurda ley electoral concede una escandalosa sobrerrepresentación en las Cortes españolas (Gobierno al que el anterior secretario del PSOE comparó al monstruo de Frankenstein) se comporta como si hubiera recibido un abrumador mandato en las urnas y se plantea reformar la Constitución para terminar con la división de poderes, en particular con la independencia del poder judicial… llevando años socavando el estado de derecho…Ya ha comenzado a hacerlo manejando a una fiscal general, nombrada irregularmente, a la que utiliza sin rubor, haciendo gala de ello, como escudo del Gobierno en el terreno judicial. Amenaza con imponer la censura por medio de las leyes de Memoria Histórica. La «indisoluble unidad de la Nación española» (Art. 2 de la Constitución) está puesta en cuestión diariamente por el Gobierno y sus asociados. La igualdad ante la ley (Art. 14) ha sido abolida por varios estatutos autonómicos y por la Ley de Violencia de Género. La educación está siendo degradada hasta extremos inauditos. Y, al parecer, el Gobierno también contempla terminar con la molesta independencia de organismos como el Banco de España, la Autoridad Fiscal Independiente (AIReF), y las Comisiones del Mercado de Valores y de la Competencia…»
El autor considera que este Gobierno, con una débil base parlamentaria, actúa como si hubiera recibido un abrumador mandato en las urnas y plantea reformar la Constitución para terminar con la división de poderes Uno, que vivía en Estados Unidos por entonces, confirmó su escepticismo acerca de la sabiduría popular cuando vio que el presidente … Leer más