¡Que viene la extrema derecha!, dice el gobierno, mientras arde Europa a manos de la ultra izquierda / Una huelga que propone soluciones equivocadas y cuyo objetivo es ayudar al gobierno / «Media España no se resigna a morir a manos de la otra» / El cuñado ha votado sí a admitir el recurso de los nietos / No puedo con esta gente /

***¡Que viene la extrema derecha!, dice el presidente interino. Y mientras, toda Europa quemada a manos de la extrema izquierda. En España tenemos huelgas generales, protestas de enseñantes progres, valga la redundancia, violencia contra Vox, pensionistas-sindicalistas en la calle, acampadas perrofláuticas en todas las ciudades, en fin, un adelanto de lo que viene cuando gane el centro derecha.

Ayer hablábamos de que la violencia viene de la izquierda. No pudimos ser más oportunos. Como dijo Soto Ivars, yo tendré miedo de la extrema derecha cuando parta contenedores y rompa los crsitales de los pobres tenderos.

***En estos días leo algunos argumentos de la situación economica para justificar la huelga general. Hay motivos para la protesta, se dice. Y yo asiento. Pero el problema no son las razones. Veamos. Estas protestas se realizan unos días antes de las elecciones generales sin que durante los ocho años de gobierno de la coalición progresista haya habido un atisbo de rebeldía o reclamo sobre estos asuntos. Hay instrumentalización política: ¡se hace contra la oposición! y no contra un gobierno fracasado en la política de vivienda, en el mantenimiento de las prestaciones sociales y en la carestía de la vida.

Por el contrario, ¡oh asombro!, el gobierno, capitaliza esta huelga que ha sido convocada claramente en su favor por unos sindicatos siempre dispuestos a atacar a la derecha, con el dinero de los contribuyentes (mariscadas aparte).

Por otra parte, estas protestas pierden su sentido al demandar soluciones equivocadas, ésas que se han practicado por el gobierno, pero con más radicalidad. Con esas soluciones, este gobierno ha terminado de cargarse el mercado de la vivienda y de arruinar los servicios sociales, que han perdido sostenibilidad por no haberse practicado las reformas necesarias. Medidas como, más intervencionismo, más deuda, más inseguiridad jurídica, más impuestos, ataque a los propietarios que alquilan, de los que el 90 por ciento son dueños de un solo inmueble, etc. La oposición en cambio sí propone medidas en la línea de la ortodoxis económica.

Y sobre todo esta huelga es propaganda: se hace creer que unos cuantos fondos traidos por la derecha son culpables de la situación, cuando el gobierno ha propiciado la alta subida de precios. ¿Cómo? Incentivado la llegada de inmigrantes (mucha demanda de nueva vivienda) y al mismo tiempo paralizando la oferta (acosando y perjudicando a los propietarios, y no construyendo viviendas públicas).

Y encima con desfachatez. Miren entre los diputados y defensores gubernamentales (Woyming) la cantidad de especuladores (segun su lenguaje) que hay.

***La ley de memoria es un horror. Criminaliza la libertad de opinión, reabre heridas entre los españoles, se carga la libertad de cátedra, quita los nombres de franquistas para poner nombres de estalinistas….Rajoy no tuvo el valor de suprimirla (el complejillo), asi que el nuevo gobierno deberá hacerlo. Lo increíble es que haya catedráticos (¡y periodistas!) que la apoyen: la universidad es el lugar para debatir, no para prohibir.

La ley de memoria es algo especialmente atroz si pensamos que un grupo cada vez más grande de los historiadores más solventes piensan que la República se convirtió en un proceso revolucionario que produjo la guerra civil por medio del acoso a la España conservadora, religiosa y de centro (el partido mayoritario republicano de Lerroux de centro, se puso al lado de Franco). Especialmente al final el acoso fue insoportable: la insurrección del 34, el pucherazo coactivo del 36, la destitución irregular del presidente Alcalá, el gobierno de terror del Frente Popular, y en la calle, el crimen y el ataque contra la propiedad y la Iglesia. Según S. Payne, lo sorprendente es lo que aguantó la derecha española, que desesperada, finalmente se rebeló. Como dijo Gil Robles: «Media España no se resigna a morir a manos de la otra».

Otra cosa son las barbaridades que se cometieron en ambos bandos, aunque generalmente sólo se saben de uno. Pero apunten y busquen cosas que quizás no sepan del otro: los asesinatos de la cárcel Modelo de Madrid, la checa de Bellas Artes, el bombardeo de Cabra, el Tren de la Muerte de Jaén, la checa de Fomento, Montcada i Reixac, los paseos, el otoño del 36 en Madrid…

***Ojo al dato. El cuñado de una nomenclaturista de Cádiz que usa una especie de chaqueta de domadora, ha votado sí a admitir el recurso para que votaran los nietos. Ahi lo dejo.

***No puedo con esta gente.

Permítaseme este desahogo ante gente tan dañina o que llevan dando la brasa decenios.

Zapatero. Después de reabrir el odio cainita entre los españoles y enemistarse con EEUU y los aliados prooccidentales para amigarse con los comunistas venezolanos, al final rompió como la verdadera y auténtica “La Collares”. Muy dañino para España.

Del Psicópata Sánchez ni hablo. Ni de su infame gobierno. Lo peor en decenios, y quizás en siglos.

Los hermanos Gabilondo. En el 11 M, Iñaki habló desde la cadena de radio socialista de unos terroristas islámicos suicidas (falsos) en los trenes, para ayudar a sus jefes Rubalcaba y Zapatero a ganar las elecciones. Aún no ha pedido perdón.  Ahora, el otro hermano, el cura, por mandato de Sánchez, presenta un recurso al Tribunal Constitucional para que voten los nietos, y como Iñaki, ayudar electoralmente a los socialistas. No es defensor del pueblo, sino defensor del gobierno. Indigeribles.

Ana Belén. Es buena actriz y buena cantante, pero se ha hecho infumable en su pertinaz y rancio comunismo. Tras miles de desahucios bajo ocho años de mandato socialista (Sánchez ha destruido el mercado de la vivienda), ahora, antes de las elecciones, ha salido a favor de la agitación perroflaútica de Madrid, como no, en ayuda del gobierno. Se la conoce por la famosa frase a Évole, que pide mármol: “Jordi, ¿a ti te ha hecho algo malo el comunismo en España?”  (se nota que algo intuye ella). Por nostalgia, mejor me callo con Serrat. De este grupo preservo a Sabina, en gran parte.

Otros que dan la turra: El Gran Woyming, sin gracia alguna, llamado Don Piso (19 dicen que tiene), Víctor Manuel, el abuelo fue picadorrrrrrrr, Bardem, con sus ingresos en clínicas privadas y su vida de lujo en “el país del imperialismo”, Miguel Ríos, indocumentado.

Todavía recuerdo, y me dan zarpullidos, a dos Charos de manual que escribían en el periódico socialista: Maruja Torres y Sarmiento.

En Cádiz son cansinos -y dañinos, por su influencia en el relato dominante gaditano- la banda de la berza y adláteres. Se trata de una nomenclatura de extractores de rentas públicas (algunos a lo grande, según el montante de años) que tiene ramificaciones administrativas-literarias-mediáticas-fotográficas-culturales-políticas. Están durando más que la dictadura de Franco (y lo que queda). Algunas pinceladas de su aportación a la historia de la ciudad: extendieron por toda España que Cádiz se hundía (falso, tiene la mayor renta del sur), se opusieron al nuevo puente, a los aparcamientos, al soterramiento, a Alcampo, a que se quedaran las facultades en Cádiz, a la construcción del nuevo Carranza (me da igual el nombre oficial)…¿sigo?

Un mal menor, pero también estomagante: Juanma Moreno y Bruno. El socialismo azul. Cagapoquitos, como decía Pettenghi Estrada.

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