***La mili fue para mí y para muchos de mi generación uno de los escollos más complicados de la vida. Finalmente, los que la hicimos nos dimos cuenta que la vida no es sino una sucesión de milis (y también de épocas estupendas). Mi nieto comienza en breve la primera mili, la guardería, a la que irá con apenas un año y dos meses. Los primeros días serán duros, pero luego le vendrá bien, dicen, y seguramente será así. Algunas de las milis más significativas son: la del primer colegio si este era aburrido y represor, la del trabajo (iba por épocas), la de los posibles sinsabores amorosos, los hijos de pequeños en ciertas épocas (los hijos son una mili maravillosa), los divorcios, las enfermedades graves de la familia y amigos, etc. A los de mi edad nos queda por vivir la mili de la vejez (que puede ser muy buena si usas tus rcursos y tienes suerte) y sobre todo la mili final, que será la verdadera mili, que para algunos afortunados será corta y poco dolorosa, aunque por desgracia no para la mayoría, según tengo observado.
***Hoy en día llaman machista o misógino a aquel que no está de acuerdo con el feminismo de ajuste de cuentas, de leyes discriminatorias para los hombres. Por cierto, ¿llamar violador potencial, señoro o machista a un hombre no es misandria, palabra que significa desprecio u odio al hombre? Tanto la misoginia como la misandria están extendidas por igual, aunque de la misandria no solo no se habla, sino que ni siquiera se conoce la palabra.
***La opinión sincronizada española no es inocente de la deriva española: son ellos los que sostienen un sistema gobernado por los que quieren destruir España, los que envenenar la convivencia con sus leyes de memoria basada en una historia falsa, los que enfrentan a hombres y mujeres, los que apoyan fórmulas económicas terraplanistas que incentivan la pobreza y los que tapan o blanquean una corrupción política y material insoportable, única en la Historia de España.
***La pobreza se crea con recetas equivocadas y se destierra con fórmulas archiconocidas que no se aplican porque el relato (progresista) puede más que el dato: estímulo de la competencia, libertad comercial, seguridad jurídica de la propiedad, desregulaciones ideológicas innecesarias y molestas para las empresas, bajada de impuestos, bajada del déficit y de la deuda pública (los intereses de la deuda española son casi el presupuesto de educación), menos estado y más sociedad civil…
Sabemos que estas recetas han tenido éxito porque históricamente todos los países que las han aplicado han experimentado un desarrollo milagroso: el Plan de Estabilización español del 59, el Plan de Adenauer y Erhard, padres del milagro alemán de la posguerra, el proyecto de Thatcher en Inglaterra… Hoy tenemos a la Argentina de Milei, cuyos indicadores empiezan a enderezar a un país castigado por décadas de peronismo socialista. En Europa, el país más rico es Suiza, y el de mayor crecimiento es Irlanda, dode emigran nuestros jóvenes, ambos practican las recetas de menor estado, más librecambismo y menos impuestos.
En la otra parte intervencionista, Francia va camino de convertirse en un estado fallido y sin franceses. España le gana en gastronomía, menos estado e impuestos (aunque no podemos presumir de eso), turismo y ahora le acaba de dar un baño en fútbol. El complejo está cambiando de bando.
El mito del paraiso socialdemócrata de Suecia continua, pero es falso, se desconoce que Suecia ha cambiado de raíz. Hoy utiliza fórmulas liberales y de competencia, incluso para instancias públicas: privatización de pensiones, cheque escolar, cheque sanitario, desregulaciones, libertad comercial, privatizaciones, bajada importante de algunos impuestos, etc.Las familias suecas son las más capitalistas de Europa en el sentido en que tienen el mayor porcentaje de patrimonio invertido en Bolsa.