Escrito de memoria y a vuela pluma: Balance del «progresismo» en la historia reciente de Cádiz capital / Balance de la gestión liberal conservadora

***Balance del “progresismo” en la historia reciente de Cádiz capital hecho de memoria.

Han promovido, sin fundamento, que Cádiz era la capital de la pobreza  (en realidad es una de las ciudades del sur español con mayor renta desde tiempo inmemorial) y la capital del paro (en rigor, era la provincia) con artículos, reportajes, declaraciones, videos, coplas de carnaval y noticias diarias que iban siempre en esa dirección durante muchos años. Hoy, los mismos que promocionaron la ruina gaditana dicen que fue una cosa que vino de fuera de Cádiz.

Se llevaron parte de la Universidad de Cádiz a Puerto Real. Las únicas opiniones en contra, las de Carlos Díaz y Fernando Quiñones.

Se han mostrado en contra del segundo puente, del nuevo estadio, del soterramiento, de la piscina municipal, y de todas las grandes obras de los últimos años.

Estigmatizan el debate de rellenar el istmo de San Fernando para construir miles de viviendas en un entorno privilegiado, una posible solución al encarecimiento de la vivienda gaditana (creando oferta considerable, no unos pisitos aquí y otros allá) y a la pérdida de población. No estoy seguro de esta solución, pero al  menos que se abra el debate. Pues nada, no dejan, y la derecha política de Cádiz, tampoco espabila.

Iniciaron una época de enchufismo desconocida en la Historia. Una generación de culturetas comenzaron a vivir del cuento (me viene a la memoria la banda de la berza, de nuevo). Uno de los mandatarios progres, caciquillo de esta nomenclatura y proveedor de grandes mamandurrias culturales, tuvo que pedir perdón por los enchufes, pero claro, no sólo no dimitió, sino que ha durado en cargos públicos más que el franquismo.

Desde siempre odian al coche y quieren que no lo utilicemos (aclaro que no tengo carnet). Sólo quieren transporte público del molesto y tardío. Estuvieron dando la tabarra con el famoso “plan intermodal” durante años, algo que nadie sabe lo que es, pero es todo muy público, público, y estabuliza al personal.

Ahora que Cádiz es un pequeño emporio  turístico, odian el turismo y los pisos turísticos. En algunos casos también los cruceros.

Apoyan a los sindicatos subvencionados con nuestro dinero, que impulsan huelgas salvajes que pueden acabar con nuestra creciente y desarrollada industria naval (ya lo han hecho en gran parte).

Odian el Carnaval, excepto a las callejeras de extrema izquierda, (en las que hay mucha morralla), y odian sobre todo los coros.

Siguen promocionando el guerracivilismo contrario al perdón mutuo de la Constitución y la Transición, quitando nombres de gaditanos que fueron de prestigio por su literatura, Pemán, o por sus logros para Cádiz, Carranza.

Por cierto, el PP, en contra de la opinión de su electorado, no ha restituido esos nombres. Observando el comportamiento político del juanmamorenismo, y de su discípulo, Bruno, apuesto a que no lo harán.

Odian la Semana Santa. Se quejan todo el tiempo de las procesiones. Las personas que abominan de la Semana Santa y de la Tauromaquia están poco cultivadas o les puede la ideología sobre la cultura y el arte. Las «procesiones» que prefieren son las manifestaciones de perroflautas. Especialmente paleta y antigua fue siempre la manifestación contra la Base de Rota

Voy a lo concreto. El Instituto Columela, que cuando estudié albergaba una pléyade de catedráticos por oposición (de pata negra) hoy reune un claustro que luce la bandera de Palestina, la bandera que usa Hamás.

La cúpula de la catedral, antaño de inconfundible color amarillo que la distinguía de las demás, sigue con un color caca anaranjado, tras la intervención de arquitectos progres.

El balance, a mi juicio, de la aportación zurda al desarrollo de Cádiz es espantoso. Para salir corriendo. Bueno, pues la nomenclatura progre, a la vejez, aún permanece en el machito, y encantada de haberse conocido. Especialmete algunos líderes de opinión locales, que lo siguen siendo salen a la calle con gran donaire y sin sentir verguenza alguna.

¿hay algunos aspectos positivos? Sí, algunos de la época de Carlos Díaz, alcalde aislado por su partido. La reforma de la playa La Victoria, el Balneario de la Palma, y la promoción de la cultura.

***Balance de la gestión liberal conservadora

El Soterramiento, el primer puente, el segundo puente, el primer estadio Carranza, el Nuevo Estadio Carranza, la primera estación de tren, la segunda estación de tren, las sucesivas modernizaciones del muelle, y el embellecimiento urbano. La derecha siempre miró a Cádiz con vuelo alto, con ambición y soñando a lo grande. Destacamos a los Carranza y a Teófila, una mujer que debería recibir un gran homenaje en vida.

Algunos aspectos negativos.

Los habrá, pero no los recuerdo

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