***Los jugadores de talento consumado en el Cádiz eran o son Victor Chust, Chris Ramos, Ontiveros, Brian Ocampo, Kovacevic, Diakité y Suso la mitad del partido. El portero apunta maneras. Los demás, con todo respeto, son jugadores de una división menor, mayores de edad, o que empiezan a hacerse ahora. Se han ido Chust y Ramos, si se va Brian, el Cádiz estará en la cuerda floja del descenso. Al tiempo.
***No soy adepto a Vox ni a ningún grupo, soy más de ideas que de partido, pero vista su evolución creo que Vox ha venido para quedarse, con lo que habrá que contar con él, sobre todo para echar a Frankenstein. Vox es un partido constitucional que defiende la unidad de España y la monarquía parlamentaria. No se puede ni se debe comparar a Vox y a Bildu. Es del género bobo del “PSOE state of mind” (concepto que se necesita saber para entender España) y que se puede buscar en internet), aquel que no vota al PP porque se aliará con Vox, y sin embargo vota PSOE, que tiene un programa de gobierno con los terroristas de ETA, con los golpistas catalanes, con los supremacistas vascos y con los comunistas. Repito, este PSOE tiene un programa de gobierno (inconfesable, pero claramente anticonstitucional) con los que asesinaban hasta hace poco. Frankenstein está cambiando la Constitución por la puerta de atrás, con la amnistía a los golpistas, la anulación del supremo en la práctica, y las concesiones a independentistas. Vox sólo propone reformar de la constitución las autonomías, y lo dice noblemente. Por cierto, a mí también me gustaría desmontar ese galimatías extractivo, ese estado fallido de las autonomías (si se pudiera, pero es muy difícil, imposible, emplumar una gallina desplumada), como se ha visto en las últimas catástrofes… Recordemos algo importante. El estado de las autonomías fue una concesión a nacionalistas catalanes y vascos a cambio de que no pidieran la independencia. Aceptaron, pero con el tiempo engañaron, no fuero leales. Al final quieren la independencia. Las demás regiones dijeron que también querían autonomía sin mucho énfasis y por la vía lenta, salvo los andaluces, que fueron manipulados por la agitación victimista y tramposa de la izquierda, que durante años actuó como un PRI mejicano en el sur de España.
***Si sobre el papel la ley de memoria parecía albergar un propósito noble, pronto se supo que de hecho buscaba estigmatizar a la media España que, aunque no democrática –como dice Clara Campoamor, ningún bando lo fue, si bien ambos incluyeron personalidades liberales-, venció a la revolución, aunque dando lugar “a una revolución nacional” autoritaria que duró 40 años: el precio pagado fue alto (Stanley Payne), aunque para muchos fuese una dictadura “benéfica y productiva” (Pío Moa). En efecto, ningún bando fue democrático, aunque en ambos hubo personalidades de talante liberal-demócrata, como Ortega, Marañón, Pérez de Ayala o Pío Baroja en el franquista; en el bando frentepopulista quizás Juan Ramón Jiménez fue la figura que se acercó más a una posición democrática. La mayoria era proclive al socialismo revolucionario y al comunismo. Los autores de izquierda simpatizantes del anarquismo fueron perseguidos por el comunismo dominante y huyeron (León Felipe o Cernuda).
***Debe cambiarse el nombre del puente porque lo dice la ley. Este es el mantra que se repite en Cádiz. La ley está por encima de todo. Estoy de acuerdo en la superioridad de la ley al cien por cien. Lo contrario es la jungla. Otra cosa es que creo que lo que dice esta ley de exaltación de la represión o a la dictadura no se da en el puente. Pero voy a lo que voy. A todos a los que así se han pronunciado para avalar el cambio de nombre del puente, la ley les importa un pepino si se trata de inmigrantes ilegales, de okupas (considerados un problema que se inventan la empresas de seguridad), de presunción de inocencia en la violencia de género, de la propiedad, del español en las escuelas catalanas y vascas, de homenajes a etarras, eetc. etc. O al menos jamás les he oído reclamar que se aplique la ley en esos casos.
***El mismo que el otro día dijo que Alberti vino a El Puerto buscando su “alameda perdida”, en vez de su arboleda perdida, desplegó otras perlas en su artículo. Por ejemplo, que Paracuellos fueron dos mil asesinados: es la cifra de los historiadores de izquierda pero no cita a M. Platón, el especialista más solvente que habla de 5000 asesinados, entre ellos mujeres y niños. Además, dice que los cuerpos de Paracuellos fueron exhumados, y por tanto ahora toca exhumar cuerpos de republicanos. Falso. Ni uno de los cinco mil asesinados ha sido removido en Paracuellos. Otra tontería que dice es que Sánchez Mazas es conocido por la novela y película-tostón, no sé qué de Salamina, de Cercas. Eso lo dice él porque solo lee el diario que se independiza de la mañana, donde solo se habla de los literatos proscritos de derecha si algún «progresista», como Cercas en este caso, se interesa por alguno. Si no desconocen su existencia (ahora este articulista ha descubierto una obra de Trapiello publicada en los 90 donde sí se habla con espeto de escritores del bando franquista). Hombre, Sánchez Mazas es un escritor importante, como lo fueron la elite literaria de la Falange de primera hora, considerada vanguardista en aquel momento. Como progre militante, al menos debería saber que fue el padre de los Sánchez Ferlosio, los típicos progres hijos de franquista.
Me gustó la explicación de la esposa de Alberti sobre el nombre del puente, plena de sentido común, unas declaraciones que no han gustado al grupo local que abarcaron al poeta en los últimos tiempos de su vida y que odiaban a su viuda actual porque probablemente ella se dio cuenta de que el grupo utilizaban a Alberti para dar un poco de lustre a sus carreras literarias. Termino señalando que los más mezquino que se ha oído estos días sobre el puente Carranza es que fue construido porque Carranza vivía en Vistahermosa, para evitarle dar la vuelta a la Bahía