* Me congratula que los alcaldes del entorno de la Bahía y Jerez reclamen el AVE; incluso Chiclana y San Fernando, con alcaldes del PSOE, lo han hecho. Bien por ellos. Tendría que haber una campaña de todos al unísono y prolongada en el tiempo. No es de recibo que una de las primeras áreas metropolitanas de España, con cerca de 800.000 habitantes sea la única que no va a disponer de este servicio hasta el año….2050!
Por el contrario el PSOE de Cádiz capital y los comunistas (no controlo cómo se denominan ahora para disimular lo que son) al parecer, no lo ven necesario. Los zurdos no querían Puente, ni Estadio, ni Soterramiento, ahora no quieren Turismo y por fin no ven necesario el AVE. Bueno con esos deseos de prosperidad para Cádiz, así les va.
El PP de la ciudad de Cádiz ha sacado un comunicado apoyando el AVE. No es suficiente, necesitamos un alcalde como Teófila, que lidere la Bahía y pelee en Madrid contra la discriminación que sufrimos.
Se viene diciendo que El AVE no puede venir porque tendría que parar en todas las ciudades de la Bahía, y así no podría tomar de nuevo su velocidad máxima, pero esto no tendría por qué ser así. Seria suficiente que parara en Jerez y Cádiz. Alguien de San Fernando, El Puerto o Puerto Real tardaría mucho menos tiempo desde Madrid aunque no parase el AVE en su ciiudad…
* Echo en falta el artículo diario de Alfonso Ussía en El Debate. Es raro que dejara de escribir de un día para otro. El genio ha escrito un artículo diario sin parar durante muchos años. Espero que esté bien.
* Hoy en día, lo oficial de toda la vida se ha vuelto subversivo y lo revolucionario se ha vuelto convencional. Si no se han dado cuenta de eso, se van a escandalizar con el siguiente texto, al que se le podría añadir infinitas reflexiones.
Lo convencional, lo oficial, lo ortodoxo es:
Hablar en plan “nosotros y nosotras”; la pintura de vanguardia (y para nada la clásica); criminalizar los pisos turísticos; tener gatos o perros en vez de hijos; ser ateo o agnóstico militante; apoyar las leyes discriminatorias contra los hombres; defender fanáticamente “lo público”, entendiendo por tal la sanidad, la educación y las pensiones de gestión y titularidad pública, no vale la enseñanza ni educación concertadas, que son públicas y gratuitas también pero de gestión privada, y por cierto más baratas para el contribuyente, tampoco las pensiones mixtas como hay en la innmensa mayoría de los países occidentales; defender los medios y las tvs públicos, a pesar de que son órganos de propaganda política del gobierno de turno, especialmente por parte de la izquierda, medios que arrastran unas deudas pagadas por todos, ah y la BBC también es así; salir en una chirigota callejera; no casarse; hacer deporte o moverse como sea aunque se tenga aneurisma, artrosis o seas un enfermo terminal (he visto con mis ojos recomendar ejercicio a alguien unos días antes de morirse); considerar a Cádiz hundida (es la capital de mayor renta del sur); “apoyar a los palestinos” en el sentido de combatir a Israel y no en el sentido correcto de ir contra Hamás, verdaderos tiranos contra el pueblo palestino; ser del Barcelona sin saber que le dio dos medallas a Franco por haber recibido dádivas del autócrata; ser del At de Madrid creyendo que eso es de rojos, sin saber que viene de un equipo de militares franquistas, el Atlético de Aviación; apoyar la prohibición de los toros; ser mujer; ser de LGTBI, un colectivo que es a los homosexuales o bisexuales, lo que el comunismo o el socialismo es a la clase obrera, o sea, una engañifa; ser negro o musulmán; despotricar del concurso de agrupaciones del Falla; entender la propiedad de forma relativa (salvo que le afecte a uno); odiar a los coros de carnaval; babear con la bicicleta y vituperar el coche; odiar la historia de España hasta el punto de no querer ni mencionar su nombre (se dice oficialmente «este país») a pesar de que ésta descubrió el mundo, no solo América, paró a los otomanos en Europa, extendió el catolicismo frente al protestantismo, y dio dos siglos de artistas y literatos geniales, además de ser la pionera del liberalismo a través de la Escuela de Salamanca y de la Constitución de Cádiz; ser muy pro europeo, a pesar de que el buenismo, el ecologismo sandía, el fanatismo climático y la ruinosa agenda 2030 del socialismo-centrismo la está llevando al empobrecimiento y a la irrelevancia internacional; apoyar las renovables y despotricar de la energía más segura, limpia y necesaria, la nuclear, dicho por cierto por la propia UE.
Lo subversivo o revolucionario es:
ser hombre blanco occidental; sospechar del deporte como el nuevo dios que todo lo resuelve; adorar la pintura clásica y a los pintores que pintan cosas bonitas y no el feísmo imperante y el anticuado vanguardismo de papanatas; mirar con simpatía al cristianismo aunque no seas religioso; admirar a la fiesta de los toros y a la gran cantidad de genios que la han cantado y pintado; despotricar de las obra ladrillos de James Joyce, García Márquez o Picasso; gustarte la Semana Santa aunque seas agnóstico o ateo; apoyar a Israel, primer bastión occidental frente a los árabes; ser del Real Madrid, el mejor equipo de la historia; defender la propiedad frente al colectivismo buenista e impositivo; estar contra los impuestos desmedidos en la mayor parte de occidente, especialmente en España; sacar a colación al debate político lo más importante, como la imposible deuda española que pagarán nuestros nietos, el avance de la disgregación española y la depauperación del estado de derecho; mirar con recelo a una Europa decadente que ha gastado el imprescindible dinero para la defensa, que aportaba EEUU, en dádivas ,populismos y “derechos sociales”, es decir, en paguitas compravotos y en ampliar el estado colocando a amigos.