La nueva líder socialista sueca, otro revés europeo para Sánchez: “Soy la más frugal de los frugales”. El Mundo.

Magdalena Andersson está en contra de la suavización de las reglas de déficit que defiende Calviño y a favor de fuerte condicionalidad de los fondos europeos

La nueva primera ministra sueca, Magdalena Andersson.
La nueva primera ministra sueca, Magdalena Andersson.ADAM IHSEAFP

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ya no felicitó este lunes a Magdalena Andersson como nueva primera ministra sueca en su cuenta de twitter. Da por buena su felicitación del pasado día 24 cuando Andersson fue elegida por primera vez y tuvo que dimitir a las pocas horas por la pérdida de estabilidad de su Gobierno en la endiablada situación política de Suecia. Esta economista y hasta ahora ministra de Finanzas ha logrado su investidura con una votación que sería impensable en España: 173 votos en contra, 101 a favor y 75 abstenciones. En Suecia es posible que un aspirante llegue al poder si no recibe una mayoría absoluta en contra de 175 votos y así llega Andersson, con un bloque creciente a su derecha que la disputará las elecciones de 2022 «España y Suecia seguiremos trabajando y cooperando por una UE que dé una respuesta socialdemócrata a la recuperación tras la pandemia», dijo Sánchez el pasado día 24 cuando felicitó a Andersson por, sobre todo, ser la primera mujer que accede al poder en Suecia.

Pero no tienen la misma «respuesta socialdemócrata». El nombramiento es, de hecho, una nueva complicación europea para Sánchez, tras la asignación a los liberales de Christian Lindner del Ministerio alemán de Finanzas. En política presupuestaria europea la socialdemócrata sueca -conocida en su país como «la bulldozer»- y el liberal alemán no son muy diferentes. «Soy la más frugal de los frugales», se autodenominó Andersson durante la dura negociación europea para forjar un fondo con el que ayudar a los países del sur.

La última prueba es que firmó el pasado septiembre la carta promovida por el conservador ministro austriaco Gernot Blüme de la llamada «coalición de la responsabilidad». Se trata de un frente común de ocho países en contra de los planes de Nadia Calviño y su homólogo italiano, Daniele Franco, entre otros de suavizar las reglas de déficit y deuda cuando se restablezcan tras su actual desactivación por la pandemia. Andersson firmó que sólo aceptará pequeños retoques y no el coladero de déficit que, en su opinión, intentarán montar España, Italia y también el ministro francés de Economía, Bruno Le Maire.

Éste será uno de los grandes pulsos de 2022 en el que Sánchez tiene una nueva adversaria en el Consejo Europeo, por si fuera poco lo ocurrido en 2020 cuando estalló la pandemia y el español defendió un Plan Marshall europeo.

El entonces primer ministro sueco de su mismo partido socialista, Stefan Löfven, respaldó a Andersson y defendió en el Consejo Europeo que no se concedieran subvenciones, sino sólo créditos a los países del sur. Finalmente Angela Merkel y Emmanuel Macron promovieron que una parte fueran subvenciones, pero lo que Sánchez no pudo evitar es que fueran condicionadas a reformas. Andersson es ahora de las que cree que Bruselas debe ser estricta en conseguir que los compromisos contraídos por los gobiernos español o italiano se cumplan. «El Gobierno sueco cree que es importante que la Comisión Europea examine cuidadosamente los planes de recuperación de los Estados miembros para asegurarse de que cumplen los criterios de elegibilidad», ha declarado en su condición de ministra de Finanzas.

Ha llegado a ser una de las veteranas del Consejo Ecofin y, como sabe Nadia Calviño, suele ser ejecutiva y dura en los debates. En una reunión informal incluso sorprendió, siendo socialdemócrata, matizando que la inmigración fuera saludable para la economía, al menos la sueca. Es un signo más de cómo los discursos extremos contra la inmigración en países como el escandinavo están calando en las fuerzas más moderadas.

En la crisis griega de 2015, Yannis Varoufakis no guarda buen recuerdo de Andersson, hostil también a reestructurar la deuda de Grecia . Sí agradeció la actitud del Gobierno socialdemócrata sueco Mariano Rajoy en 2017. «El Gobierno sueco respalda totalmente los esfuerzos del Gobierno español y sus instituciones para salvaguardar el orden constitucional en Cataluña», suscribió Andersson, entre otros.

Calviño dio este martes también por felicitada a Andersson. “La bulldozer” pasa ahora al territorio de Sánchez.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies