Teo el del bombo. Por Federico Jiménez Losantos

Detrás de tanto ruido se oculta el congreso más delicado, el que debería convocar ya legalmente Casado para ratificar su presidencia o dar paso a un sucesor o, ay, sucesora

Teodoro García Egea y Pablo Casado, en el Comité de Dirección del PP del pasado año.
Teodoro García Egea y Pablo Casado, en el Comité de Dirección del PP del pasado año.TTAREK

No tiene remedio. Ayer le dijeron que Ayuso había dicho que ojalá se tranquilizasen las cosas, y sin perder un minuto, con voz de maltratador de cuadra o arriero de la trata, le espetó a Griso que eso querría decir que la presidenta de la Comunidad de Madrid, la que sacó de la fosa a Casado y a su Amo, dejaba ya de pedir un adelanto congresual. Le faltó decir: “La tía pesada esa”, pero la voz no escondía la coz. Este gañán ni sabe perder ni sabe ganar. En una llamada sólo retórica al diálogo supone una rendición, y en esa rendición intuye una posibilidad de maltrato, en especial si es mujer, y si la mujer en cuestión es el activo electoral más valioso del PP, razón de más para dejar claro que en el PP sólo manda él.”El que le echa un pulso a Génova siempre lo pierde”, repite a sus voceros, que a su vez lo vocean por doquier. Pero el que en realidad pierde es el PP, víctima de Teo el del Bombo y del bombo de Teo, un tal Casado, cuya autoridad sale siempre malparada. Si en vez de Griso tropieza con Ana Oramas, la canaria le hubiera dicho lo mismo que a otro chulángano, Pablo Iglesias: “Ese tonito, ese tonito…”. Porque hay que ver el tonito que gasta Teo, el del bombo y el autobombo.

En el pasado, pero no lejano, mes de junio, Teo dijo que si fuera de Madrid apoyaría a Ayuso. Tal vez quiso decir “aporrearía”. Qué casualidad que las tres últimas que han denunciado su estilo de maltratador de oído sean de las más importantes en la historia del PP: Aguirre, Cayetana y Ayuso. Teo leería en Nietzsche: “Si vas con una mujer, no olvides el látigo”, y en cuanto ve una mujer notable saca el garrote. Pero en la famosa foto con Nietzsche la que enarbola el látigo es Lou Andreas-Salomé. Nietzsche y otro mulo tiran del carro.

Ayuso, que ganó en todos los pueblos de Madrid salvo tres, y son 187, está harta de ver que el del bombo cada día inventa algo para no celebrar un congreso que lleva tres años de retraso. Lo último, un “calendario de Génova” que Teo amplía según le conviene para decir que antes del de Madrid hay que hacer otros. Con cerca de ocho mil pueblos en España, tiene ocho mil semanas para seguir evitando la legalidad. Pero detrás de tanto ruido se oculta el congreso más delicado, el que debería convocar ya legalmente Casado para ratificar su presidencia o dar paso a un sucesor o, ay, sucesora. Como cantó Lola Flores, ay con el ay.

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