Hemos descartado el carbón, la energía nuclear (la verdadera energía limpia y barata), etc. y dependemos del gas. En otras palabras, no dependemos de redes occidentales, sino de los «malos», Argelia y Rusia. Aquí una explicación a cuenta de Carlos Cuesta de los problemas que esa dependencia nos va a traer (ya nos trae).
EL COLAPSO ENERGÉTICO QUE VIENE Enagás avisa: la demanda de gas se disparará hasta un 25,5% mientras cierra el gasoducto del Magreb CARLOS CUESTA Pedro Sánchez insiste en afirmar que el suministro de gas natural para la calefacción está garantizado este invierno. Pero las cifras de Enagás y los datos oficiales sobre la evolución de la demanda … Leer más