** Este hombre no aprende a pesar de la edad que tiene. ¿No habla con sus compañeros del diario independizado de la mañana Javier Cercas o Cebrián?
** Dice que los del PP quieren cabrear a la otra media España con lo de la amnistía por interés electoral. ¿No ha oido los argumentos de los fundadores del socialismo moderno español, Felipe y Guerra, y de todos los demás socialdemócratas homologables, ninguno del PP?
** Dice que la constitución admite cualquier cosa, porque el derecho a la vivienda no se cumple. A ver. Todo «derecho» que cuesta el dinero a un tercero no es tal. El «derecho» a la vivienda se puso en la Constitución por influencia de la izda, pero en realidad es un principio orientador de la política. ¿Significa el derecho a la vivienda que si uno no tiene dinero para comprarla, como hace todo el mundo, se lo tienen que pagar los demás?
** La concesión de la amnistía se traduce en que los juicios a los golpistas no debieron celebrarse y por tanto el rey, el parlamento y los principales partidos españoles democráticos actuaron de forma ilegítima. Eso es lo que se aprobará. Por cierto, el gobierno de Sánchez concedió los indultos a los golpistas aclarando que el delito no se borraba, al contrario que la amnistía, tal como decía Juan Carlos Campo (otro orgánico local) en su argumentación a favor de tales indultos.
Desconfíen
Medio país intenta cabrear al otro medio a cuenta de una amnistía de cuya constitucionalidad no cabe duda para algunos expertos mientras que resulta un atropello para otros. De los pocos peatones de la historia que leímos en su día la Constitución, la mayoría la hemos olvidado en defensa propia, pues garantiza derechos como el de la vivienda de los que el mercado abomina. Y a ver qué Constitución le gana un pulso al mercado. Asumido por tanto el hecho de que la Ley Fundamental es una ficción (todas lo son), ¿admitiría modificaciones que no afectaran a su línea argumental? Los únicos textos que no aceptan retoques son los sagrados, porque su autor es Dios, con el que no puedes negociar porque parece que no existe, pobre. Lo que está en juego, en fin, no es la conveniencia de meter mano al relato, sino la necesidad de Feijóo de que nos indignemos porque el mal rollo suele dar votos al PP.
Desconfíen. Juan José Millás
Consigue que un país se encolerice, convoca a continuación unas elecciones y coloca un perfil parecido al de Aznar de candidato. Ya verás lo que pasa. A los españoles, en estos momentos, resulta difícil cabrearlos por otra cosa que no sea la subida de las hipotecas y el precio del aceite de oliva, incluso del aceite a secas. Pero salir a la calle por eso no es épico ni heroico, no le interesa al Ibex 35. Ahora bien, si logras canalizar el malestar creado por la inflación hacia el patriotismo, puedes llenar las plazas de Madrid de manifestantes o lograr que gane unas primarias en Argentina Javier Milei. Trump no es otra cosa que la mala leche hecha carne. Todos sus seguidores aparecen enfadados en la tele.
Así las cosas, desconfiemos de quienes intentan convertir nuestro desasosiego económico en secreción biliar de carácter religioso. Viven de eso, tienen ahí su nicho de mercado, pero no aliviarán nuestra pesadumbre hipotecaria.