Las primeras marrullerías antidemocráticas de la campaña de Sánchez / Salta la tapia / ¿Una «conquista democrática» que el nuevo nombre del puente Carranza lo lleve un poeta estalinista? Vaya nivel de lecturas de los promotores del cambio / Terraplanismo progresista / ¿Otra vez Lorca? ¿Para cuando Ramiro de Maeztu, el poeta Hinojosa o Pedro Muñoz Seca?

Sabíamos que Sánchez iba a hacer una campaña electoral sucia. Pero es que ni 24 horas han pasado sin que el presidente cometa las primeras marrullerías, tras la convocatoria electoral. Lo explica muy bien Juan Ramón Rallo: 1) Ha subvertido la voluntad democrática del Congreso aprobando los decretos sobre vivienda que fueron tumbados por mayoría, a través de la Diputación Permanente. 2) Ha convocado una huelga general contra la oposición a través de sus «milicias» sindicales 3) Ha maniobrado para saltarse la suspensión cautelar de los efectos electorales de la ley de nietos decretada por el Tribunal Supremo. Es decir, en resumen, va a incendiar las calles, ha subvertido el poder legislativo, y está atacando el poder judicial. ¡Hay que tener miedo a las fuerzas dictatoriales! dice el líder español de la única izquierda occidental que va quedando. Pero me temo que son sus propias acciones las que denotan su vocación autoritaria (¿Y tu me lo preguntas? El fascismo rojo eres tú).

***En los años 60 y 70, en el pack de ser de izquierda ya iba: la demolición de la familia tradicional (el padre es malo, como el patrón y la patria); creer en las apocalípticas predicciones del Club de Roma para el siglo XXI, de las cuales no se cumplieron ni una; posicionarse contra la energía nuclear, por cierto la más segura y barata,; promulgar el pacifismo hemipléjico, solo contra EEUU; y la anti-psiquiatría. Según aquella new left, tanto la situación del enfermo mental, como la del delincuente (película «Deprisa, deprisa»), era producto del malvado capitalismo. El enfermo mental debía incorporarse a la sociedad de inmediato (en parte llevaban razón en cuanto a la situación de los manicomios). En ese contexto, en Sevilla, se organizó un festival de rock en Miraflores para derribar los muros del Psiquiátrico, titulado “Salta la tapia”. Entre paréntesis: yo no sé quienes estaban más locos allí, si nosotros por nuestra ideología y tras ciertas ingestas, o los propios locos.

Viene todo esto a cuento por la anécdota que voy a contar. Un amigo mío recién titulado en psiquiatría e influido por las teorías de Basaglia, fue a ver a un enfermo conflictivo un día y vio que tenía las manos atadas. Inmediatamente ordenó desatarlo. Alguien por lo bajini le dijo a mi amigo que el enfermo acostumbraba a coger al psiquiatra por sus partes, siendo muy complicado que soltara luego. A lo que mi amigo replicó, “¡que permanezca atado!”. Una parte de aquel mundo se nos cayó aquel día.

***Si lo que cuenta para renombrar el puente Carranza no son los méritos del que lo impulsó, sino el pasado político del personaje en cuestión durante los años 30, en especial durante la guerra… Voy a dar algunas pistas para que los interesados investiguen sobre los años 30 del poeta que lo renombra:

La columna titulada “A paseo”, cuando había “paseos” en Madrid, al sanguinario Stalin le llama padre, maestro y camarada 8todavia en 1953), el palacio de los Spinola y la bofetada a Miguel Hernández, la checa de Bellas Artes, Bergamín y la cojefatura del comisariado político comunista, la gordura del personaje en medio de la delgadez general, el avión de huida con la Pasionaria… Pueden buscar en internet, IA, o leer a Trapiello.

Es evidente que no hay argumento, hay revanchismo y rédito político.

Peor que no leer es leer siempre lo mismo, te conviertes en un fanático sectario. Los promotores de este nuevo nombre ponen de manifiesto claramente su nivel de lecturas.

Aprovecho para aconsejar lecturas adecuaddas sobre la República y la Guerra: a Tardío y Villa, Stanley Payne, Miguel Platón y Pío Moa, por nombrar autores actuales.

***Los rasgos de la izquierda de siempre han sido y son: estatalismo empobrecedor y coactivo, aversión a EEUU, aversión a España (y a su historia), y anticristianismo.

Los rasgos actuales añadidos son: catastrofismo climático, antijudaismo, negación de la biología y filoislamismo estratégico.

Algunas de esas características son claramente terraplanistas, especialmente las referidas a la biologia, la economía y el ecologismo disparatado.

*** Cuanta manipulación, rédito político y subvenciones millonarias han extraído de la trágica muerte de Lorca. Y ahora otra película, la enésima… A ver cuando hablais hijos míos de otros escritores asesinados, esta vez por el Frente Popular, como Ramiro de Maeztu, el poeta Hinojosa o Pedro Muñoz Seca, que por cierto era de El Puerto, como el poeta estalinista que da nombre al puente que construyó Carranza.

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