El partido de las chistorras / No aspiro a utopías, sólo al sentido común / Parar la deriva segregacionista / Las maravillosas misiones de imágenes sagradas carísmaticas en el sur / La APDH y la Flotilla / Agradables casualidades.

***¿Qué nos queda por ver del partido de las chistorras? Al parecer la abogada de Koldo ha dicho que las chistorras eran de verdad, que se compraron para el catering electoral. Las risas de la sala de prensa, incluida la de los periodistas afines, fue estruendosa.

***No aspiro a conformar una sociedad utópica, como quise en mi juventud; ya sabemos cómo acaban los paraísos impuestos en la tierra: con recuento de cadáveres. Me conformo con contribuir modestamente a que el pensamiento dominante no se traduzca en leyes liberticidas. Pondré algunos ejemplos. Me doy por satisfecho con contribuir a rebatir el feminismo impositivo actual que se ha traducido en leyes discriminatorias contra los hombres. El feminismo anterior tenía todo el sentido cuando se pedía que las leyes fueran iguales para ambos sexos. Ahora se pide, y lo han conseguido, que sea al contrario, que haya leyes de privilegio para las mujeres por el hecho de serlo, y que se pierda la presunción de inocencia si se es hombre. Todas esas leyes se basan en estadísticas interesadas que perjudican a la mujer, pero nunca se sacan a la luz las estadísticas de suicidio, empleos más duros, accidentes laborales, esperanza de vida, guerra, etc. que perjudican gravemente a los hombres. Da igual, la justicia tiene los  ojos vendados, debería ser igual para todos, hombres o mujeres. También me conformo con que el fanatismo climático y ecológico no dé lugar a leyes tributarias que nos empobrecen cada vez más, sin resultado alguno, o a que la energía más barata y segura, la energía nuclear (negar esto es terraplanismo de izquierda), no sea abolida. Me gusta Meloni, que va a reactivar la energía nuclear en Italia para conseguir la soberanía energética. Me doy por satisfecho también con que el derecho a la propiedad, un auténtico derecho que no cuesta dinero a otros como los supuestos derechos sociales, sea respetado: menos impuestos sobre la propiedad de la ganancia legítima por nuestro trabajo o por inversión acertada, más respeto a los contratos libres entre particulares (por ejemplo, entre casero e inquilino), más respeto a la propiedad inmobiliaria (con leyes protectoras para el dueño frente a la ocupación ilegal) etc., etc.

***Creo que hay que parar la deriva segregacionista en España. Ya está bien. A los nacionalistas se les otorgó la España autonómica como condición de que no pidieran la independencia, pero no han sido leales. Basta. Vamos a retomar competencias estatales y vamos a crear una cultura de unidad en todo el país. ¿Lo hará el próxio gobierno del PP, o eso sería un lío, como dijo Rajoy?

***Me encantan las misiones de cofradías carismáticas a los barrios más pobres y a hospitales en las ciudades del sur, como la que realizó el emblemático Nazareno de Cádiz o está realizando la Esperanza de Triana en las Tres mil de Sevilla. El cristianismo lleva amor, identidad, unión, compasión y por qué no decirlo, mucha ayuda material a esos barrios, que esos días son visitados por miles de personas que jamás los han pisado. Además, la sola presencia de esas imágenes sagradas acaban siempre con los delitos durante los días de permanencia. ¿Qué hace la otra religión, la cofradía del socialismo en sus diversas vertientes. que promete también el paraíso pero en la tierra, cuando sale a la calle? En el mejor de los casos gritar y enarbolar banderas antisemitas y antinorteamericanas, de guerra social o de sexos. En el peor, y con frecuencia, partir cajeros y containers. No soy creyente, pero desde hace años he comprendido la extraordinaria Historia del cristianismo y su magnífica aportación a la humanidad, así que me encantará ver a la Trianera pasar por la calle Asunción o por la Plaza España, dos instantes, que junto a otros, no se van a volver a dar nunca.

***La Asociación Pro Derehos Humanos de Cádiz tiene una influencia social que no se corresponde con el desprestigio de su abyecta y velada ideología: “tras los derechos humanos” hay comunismo puro y duro. Sus últimos informes carecen de base científica y están hechos para justificar su activismo de extrema izquierda. En cierta forma me recuerda a la Flotilla, aparentemente de buenas intenciones humanitarias, en la práctica una sucursal de ultras de izquierdas, que no llevaba ayuda a Gaza de ningún tipo, con dos etarras dentro, y manejada por la organización exterior de terroristas de Hamás. En occidente se confirma una y otra vez la alianza islámoizquierdista, ambas corrientes de ideas antagónicas, pero cuyo antioccidentalismo les lleva a una alianza impía. Por cierto, la ayuda de poderes occidentales a la expansión del islamismo no es nueva, la sufrió la España de los siglos XVI y XVII, cuando sobre todo Francia, pero también Inglaterra y los protestantes, se unieron a los otomanos en contra de España, el principal baluarte contra la expansión musulmana.

***Más allá de quien me gusta y no, siempre me pareció una casualidad agradable para mí que Pérez Reverte, Federico Jiménez Losantos y Javier Marías hubiesen nacido en otoño del 51, tal como el que suscribe. Ahora ya Javier Marias se marchó, y quedamos los demás. En fin, esperemos que e resto vivamos muchos años…. en condiciones.

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