La negativa aportación socialista a la Historia de España / las excepciones de González y Besteiro / diversos y muy variados trabajos / Republicanos y liberales contra el Frente Popular / No hubo Tercera España, pese a lo que pensaba. RZP

***Como señala Pío Moa (imprescindible su último libro sobre la Historia del PSOE), la historia del Partido Socialista en España no ha podido ser más perniciosa. Fue el principal responsable en destruir dos regímenes que podrían haber sido una democracia, como la Restauración y la República. Para colmo, el sanchismo en nuestros días está poniendo en peligro, junto a los enemigos de España y los extremistas, la monarquía constitucional actual. En cambio, el PSOE colaboró lealmente con la dictadura de Primo de Rivera (eso podría hablar quizá en su favor, aunque desde luego no casa con su doctrina) y permaneció ausente durante el régimen franquista. En otras palabras, parece tener un gen destructivo con las democracias y otro que apuntala dictaduras.

***¿Quiere decir que este partido no ha tenido momentos de aportación a la prosperidad, estabilidad y progreso de nuestra nación? No antes de la dictadura de Primo, desde luego, momento en el que lideró una época de agitación y convulsión revolucionaria nada constructiva.

Durante la República tampoco hizo nada por estabilizar el sistema democrático, al contrario. Los socialistas sólo tuvieron entonces un dirigente sensato, de corte más socialdemócrata, que intentó evitar el camino de la Revolución, pero que por eso mismo fue aislado: Julián Besteiro. Éste, se sublevó en Madrid en 1939 contra el gobierno filocomunista del socialista Negrín, lo que fue decisivo para que Franco entrara en Madrid sin necesidad de derramar una gota de sangre y ganara la guerra.

El único periodo de responsabilidad y de contribución socialista a la gobernabilidad y modernidad del país fue con los gobiernos de Felipe González. Sin que el partido dejara de ser socialista, y por ello sin deshacerse del todo de su alma revolucionaria y colectivista, (totalitaria), la dirigencia del PSOE sí apostó ciertamente por la socialdemocracia según un modelo más europeo, aunque las bases, las que yo conocí desde entonces hasta hoy, nunca abandonaron su anticapitalismo, su falsa impostura de superioridad moral y su consideración del centro derecha como un apestado a excluir.

Pero sí, salvo el último periodo, pleno en corrupción y despropósitos, González y sus gobiernos contribuyeron a la estabilidad, metieron al país en el panorama internacional, e incluso hicieron una cierta política liberal, insólita en el socialismo español, con ministros de Economía como Solchaga, y sobre todo Boyer.

***Teniendo en cuenta que para mí el concepto de trabajo implica algo penoso, conté el otro día que solo había trabajado un día en mi vida, el que fui a la vendimia de Sanlúcar. Ese mismo día aclaré que, sin embargo, tras pensar un poco, descubrí que había realizado múltiples y variadas actividades o trabajos que o no me habían resultado penosas (puede que alguna aburrida) o en la mayoría de los casos habían sido agradables o muy queridas. También prometí que las diría en algún momento. En estos días he ido apuntando tales actividades sin orden ni concierto. Aquí está el resultado.

Actividades o trabajos:

De muy jovencito, profesor particular de inglés, plantador de bolos en La Montaña, taquillero del Carranza, dependiente de refino (palabra gaditana que significa mercería). De más mayorcito, vendedor de cartones de bingo, vendedor tienda de muebles, contable, vendimiador (un día), recepcionista de hotel en la Costa Brava (un largo verano), administrativo en la mili, guía intérprete en Sevilla, Jérez y Cádiz, músico callejero en Torremolinos (varios días con el fallecido RLP, para nosotros Tomasín), cocinero familiar… De adulto, profesor de letraas de EEMM durante 34 años, gerente de la Fundación Municipal de Cultura, interviniente en programas de radio, presentador y locutor tv local, presentador en el Falla (un día), entrevistador en tv local, conferenciante, escritor de artículos de prensa y libros, casero-arrendador, profe universidad de mayores, ponente y comunicador de Congresos de Historia, investigador, presentador de conferenciantes en el Ateneo…

Se observará que ninguna de estas actividades tiene que ver con trabajos manuales, dada mi inutilidad al respecto, salvo el de la tienda de muebles, donde el propietario intentó en vano enseñarme a empalmar cables de lámparas. El pobre hombre, un día que atravesó la calle para tomar tranquilamente café, tras un intento mío de empalme eléctrico, vio cómo su tienda, magníficamente iluminada en la Avenida, pegó un chasquido enorme y se apagó entera, quedando algunas chispas y llamitas en los rótulos anunciadores.  A partir de ahí me dijo que solo me encargara de la contabilidad. El caso ocurrió en los días en que Franco agonizaba (la radio sonaba en la tienda) y yo, que estudiaba Historia en el Colegio Universitario de Cádiz, estaba deseando salir de allí para reunirme con mis “camaradas” de los distintos comités del PC donde militaba, lo que me hace apuntar otra actividad, esta de carácter aventurero y de gratísimo recuerdo para mí, por lo que aprendí y por la gente de calidad que me rodeó: dirigente clandestino del Partido Comunista en Cádiz…

Algunas de estas actividades duraron unos días, o incluso unas horas, como cuando presenté, junto a varios compis y a U., la Gala de aquel Canal Cádiz tv desaparecido, donde yo hacía más de un programa. Espero que no haya ningún testimonio gráfico o de video, dada mi incompetencia y la vergüenza ajena que pasé.

Los trabajos en los que más he disfrutado de veras han sido en los relacionados con la enseñanza y con las labores de escritura en periódicos o revistas. No sé si debiera mencionar como trabajo el estudio o sobre todo la lectura, la principal actividad, y la que más disfruto, a la que dedico muchas horas diarias de siempre. Agradezco mucho haber participado humildemente en medios como radio y tv, sobre todo porque he conocido a mucha gente interesante. Creo que la radio no se me daba mal, en cambio no me gusta nada verme en tv, a pesar de llevar muchos años en ella.

***Hay muchos republicanos y liberales que durante los años 30 estuvieron contra el Frente Popular. Tengo la intención de hacer un artículo al respecto. Es erróneo hablar de que la guerra lo fue entre franquistas y republicanos. La inmensa mayoría del partido republicano más importante en votos y militantes, el de Lerroux, combatió al lado del bando franquista. Lo correcto es hablar del bando nacional contra el bando frentepopulista. Tanto en uno como en otro hubo muy pocos demócratas. No lo eran ni socialistas, ni comunistas, ni anarquistas ni separatistas. Menos aún Stalin, auténtico coordinador del Frente español. Tampoco los republicanos de Azaña, herederos del jacobinismo anticlerical francés. Como dice Clara Campoamor, una republicana de centro manipulada hoy por el feminismo de izquierda (valga la redundancia), sí hubo liberales en ambos bandos. Por cierto, Campoamor tuvo que debatir en el Congreso republicano contra diputadas izquierdistas, una del PSOE, para sacar adelante el voto femenino .

El resultado de la guerra hubiese sido, o como pasó, una dictadura al principio férrea devenida en un sistema autoritario que colocó a España en Europa, o un totalitarismo comunista al estilo de los países del este, que hubiese dejado a España como la actual Bulgaria.

Clara Campoamor, Chaves Nogales, Pío Baroja Unamuno, Ortega y Gasset, Pérez de Ayala, Azorín, fueron entre muchos otros, personalidades republicanas o liberales, que no comulgaron con el Frente Popular. Incluso personas de izquierda, como Juan Ramón Jiménez, Luis Cernuda o León Felipe, aunque siguieron añorando una república ideal que no existía, se marcharon al exilio asqueados, del territorio frentepopulista.

El propio Melquíades Álvarez, el político e intelectual más completo de la Segunda República, republicano de un centro levemente de izquierda, maestro del mismo Azaña, fue asesinado por las turbas del Frente Popular en la cárcel Modelo junto a otras personalidades republicanas y/o «burguesas».

***Tengo la intención de escribir otro artículo para revisitar mis propias creencias pasadas. Durante un tiempo, influido por el maestro Trapiello y su imprescindible Las armas y las letras, pensé que hubo una Tercera España. No la hubo. Incluso los llamados Padres de la República, como Marañón, Ortega y Gasset o Pérez de Ayala, se situaron al final en el bando de Franco. Al final todo el mundo se alineó, aunque no fuesen sino partidarios del bando considerado como el mal menor.

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