*** Cuenta una querida amiga que su padre, una bellísima persona, les dijo en una ocasión a su hermano y a ella: “si queréis tiraros una pluma, os vais a la otra habitación”. Y en efecto, unos días después, el hermano se tiró una en la alcoba contigua, bien cargada, pero se vino hacia donde estaba el padre trayéndose el tufo consigo. El padre dijo entonces: “rectifico, mejor os tiráis la pluma aquí y luego os vais hacia la otra habitación”.
***Historia real ocurrida en un Instituto de Sevilla que viví de primera mano y que retrata muy bien el por qué la enseñanza pública de hoy es un desastre. Una magnífica y querida profesora, admirada profesionalmente por todos, suspendió a una alumna que ni iba a clase ni se esforzaba lo mas mínimo. La propia tutora familiar de la niña, su tía, estuvo de acuerdo con la profesora, hasta el punto de que recibió de su mano los ejercicios y textos para trabajar en verano. Pero he aquí que la jefa de estudios, una Charo de manual, por detrás de la profesora en cuestión, tras hablar con la tía, presionó a otros dos profesores bizcochables para que aprobaran a la niña y así pudiera pasar de curso por decisión del equipo docente, con el argumento sentimentaloide de que la madre había muerto..¡hacía diez años!. La familia, claro, estuvo de acuerdo. Y así fue. Los dos profesores que la habían suspendido accedieron y la niña promocionó.
***El fracaso PISA proviene de las políticas educativas flower power que se practican en España desde hace 40 años, independientemente del gobierno de turno. Los centros públicos son una especie de parque temático en manos de un profesorado «progresista» (para eso quieren que todo sea público, para colonizar el estado y utilizarlo como palanca ideológica, al tiempo que achantan a los pocos críticos), donde el alumno promociona porque sí y donde se evita el esfuerzo, la disciplina, el mérito y la creatividad. En Andalucía, con el gobierno de Juanma, la cosa no ha mejorado un ápice debido al complejo del centrismo frente a estas políticas populistas, blanditas y destructivas.
***¿Qué dice «el progresismo» al respecto? La culpa no es de la implantación de su ideogía a la enseñaza, qué va, la culpa es de las pantallas, es decir, de la tecnología, es decir, de las empresas tecnológicas, es decir, del capitalismo americano.
Sépase sin embargo que, al parecer, El Salvador, ha implantado tutores de IA para cada alumno, y los resultados PISA han mejorado espectacularmente, hasta el punto de alcanzar a algunos países europeos. Las pantallas son el futuro, siempre que se empleen correctamente.