Los amigos de Irán / Los cagapoquito / Abascal y Feijóo / Nos hemos quedado solos / Se compran apoyos electorales con beneficios a ciertos colectivos sin decir que los son a cuenta de la deuda que pagarán nuestros hijos y nietos / Lo que se puede hacer y no / El mito de Blas Infante.

***En España, esta guerra tiene la virtud de desenmascarar posiciones. Los únicos que están contra EEUU e Israel, y contra los países importantes de Europa son los auténticos extremos políticos: la extrema izquierda aliada del gobierno, la auténtica extrema derecha compuesta por filonazis y antisemitas y el gobierno de Sánchez, que es también desde hace tiempo extrema izquierda. En Europa, España se ha quedado sola. Ya lo estaba, porque era el único país que no contribuía con el 5% a la alianza atlántica. Pero ahora ha impedido utilizar las bases americanas…a los americanos. Trump amenaza con liquidar las relaciones comerciales con España. Y a Marruecos, el auténtico enemigo de España, lo imaginamos frotándose las manos.

***En España hay también un importante número de medios, cagapoquito, como decía aquel, que han quedado sobrepasados por los acontecimientos. Son esos medios de centro, equidistantes, que hasta ayer (supongo que se irán reconvirtiendo en estos días si no quieren quedar en el limbo) hacían editoriales radiofónicas, televisivas o periodísticas, condenando al regimen iraní, pero en la práctica, condenando también a Trump. Los seguidores de estos medios están sorprendidos, no comprenden cómo Alemania, Francia (que siempre se han creido Astérix y Obélix) y Gran Bretaña, se han puesto al servicio de EEUU e Israel.

** Esta vez hay que reconocer que Abascal está siendo el líder de exteriores en España. El PP no está mal, pero a Feijóo se le ve escondido. Estaría bien que PP y Vox, a través de sus líderes, unieran sus voces para aclarar que en cuanto gobiernen serán los aliados incondicionales de EEUU.

***Sánchez está dejando a España sin aliados, sola. Ha reñido con EEUU y ahora se pone contra el resto de Europa. Esto tendrá consecuencias. Los americanos podrian llevarse las bases a Marruecos que es para ellos un aliado fiable. No olvidemos que Marruecos es el principal enemigo de España, que reivindica Ceuta, Melilla, Canarias, las aguas jurisdiccionales, y todo lo que pueda: es una manera de distraer a su población de los problemas internaos. A veces parece que Sánchez sólo gobierna para El País y los actores de los Goya, de la misma manera que en Cádiz parece que se gobierna para las anacrónicas letras de una gran parte del carnaval.

PP y Vox deberían salir conjuntamente ya diciendo que cuando gobiernen se pondrán de parte de Occidente y del mundo árabe (no islámico). Es lo justo y lo que le interesa a nuestro país.

***Hoy en política se ha normalizado comprar apoyos electorales otorgando beneficios a sectores sociales. Lo que no se dice es que esto lo pagarán nuestros hijos y nietos, ni se habla del estado de quiebra de los servicios estatales. Para no alarmar electoralmente, no se emprenden las reformas necesarias (vistas negativamente como «recorrtes», como si en las familias endeudadas no hubiese que plantearse soluciones) ni se programan los incentivos a la productividad, ni se crean las condiciones de creccimiento económico que permitan mantener la base del sistema. El ejemplo son las pensiones. Pero también la Seguridad Social.

***Se pude ofender a millones de católicos en la tv publica que pagamos todos, y no pasa nada, se puede insultar al Rey y quemar la bandera de España en cualquier parte que nada ocurre, se puede organizar aquelarres de bienvenida a asesinos etarras, se puede acusar a los hombres de machistas y potenciales violadores y no es delito de odio, pero hay que tener cuidado si criticas las normas que van contra la biología, si denuncias las leyes discriminatorias contra los hombres, si no compras las directrices empobrecedoras e ineficientes sobre el clima, o si fundamentas una versión histórica sobre los años 30 qie disiente de la que impone el gobierno por ley.

***Las autonomías se hicieron para contentar sobre todo a vascos y catalanes, a condición de que renunciaran tácitamente a la independencia. Aceptaron. Al final fueron desleales y reclamaron estado propio. En Andalucía, para no quedar atrás, se levantó con ímpetu desconocido la misma bandera autonomista, que prosperó porque los políticos y los medios afines (todos) propagaron que esa autonomía iba a acabar con el atraso del sur. Lo que ilusionó fue el victimismo y el agravio comparativo típico de la cultura progre, aunque hoy propios de toda la sociedad.

Los políticos buscaron relatos de pasadas épocas que legitimaran esa «aspiración histórica» nacionalista. Y encontraron el discurso de un notario malagueño de los años 30. Pero Blas Infante, que fue estúpida y vilmente asesinado, fue un iluminado, un enamorado de Al Andalus, un proislámico. Se declaró independentista, visitó solidariamente al golpista catalán Companys en la cárcel, mostró su desprecio a España, quiso construir un alfabeto andaluz, se inventó una bandera islámica para Andalucía, y fue a rendir pleitesía a la tumba de Al-Mutamid en Marruecos. Debe saberse que esto es lo que honramos el día de Andalucía. Una mitología que se ha instalado en el imaginario colectivo fruto de unas élites políticas y mediáticas (poco instruidas en muchos casos) interesadas en conservar poderes regionales y locales, y de una población que tampoco tiene por qué estar todo el día estudiando, pero que tiene su responsabilidad.

Fernando III, y luego Alfonso X, son los primeros antecedentes históricos de una Andalucía incorporada a la civilización occidental (a la civilización, vamos), pues conquistaron Córdoba, Jaén,Sevilla, Baeza, Úbeda, Huelva y Cádiz.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies