***Algunos prosocialistas locales, aprovechan la catástrofe de Valencia para recalcar que son los servicios públicos los que ayudan eficazmente, que es el estado el que rescata. Claro. Esto ha sido así finalmente, pero no hay que olvidar que de entrada los que se movieron fueron los voluntarios y las grandes empresas como Amancio Ortega y Mercadona, con las ayudas de estos últimos ya en manos de las víctimas (aún hay gente de Canarias esperando las ayudas públicas por el desastre del volcán), y sin tener que devolver nada.
***Todos los liberales habidos y por haber recalcan que el ejército, la policía y la judicatura son los pilares de un estado que hoy en día es innecesaria e injustamente grande. Sin embargo, la gran paradoja es que, siendo el estado el más grande de la Historia, el ogro filantrópico, en nuestro caso, el estado de las autonomías, ha funcionado tarde y mal. No hubo auténtica alarma, el gobierno de la comunidad autónoma falló por falta de recursos y por fallos humanos, y por último el gobierno de España se ausentó, es decir fracasó por razones en parte de incompetencia y en parte de táctica política, con las ya tristemente famosas frases, que más que fallo indican criminalidad: “Si quieren ayuda que la pidan” o “no podemos pretender que el ejército lo haga todo”.
***Más penoso es cuando esos mismos socialistas locales aprovechan la DANA, y la idea de que el estado es el rescatador, para aplaudir los impuestos actuales, como si el hecho de que la clase media pague casi el 40% de las rentas no fuese una incautación desconocida históricamente, a cambio de unos servicios obligatorios que supeditan al individuo al estado (es decir, al político de turno), unos servicios por cierto de mala calidad, lentos, burocráticos e ideologizados. Comparen ese 40% con el impuesto del diezmo de la Edad Media, tan denostado como esclavizante por los textos escolares.
***Estado sí, pero el que se ocupa de funciones que nadie del sector privado hará, como el ejército, la policía y la judicatura, el que atiende a los auténticos necesitados (no el universal, el socialista, profundamente injusto y coactivo), el eficaz, el menor posible, el de menos políticos innecesarios. Y mínimamente centralizado. Desde luego, a la larga, habrá que revisar este galimatías de 17 estaditos dentro del estado, con responsabilidades públicas que se duplican y triplican… y que nos lleva a la parálisis.
***La gran paradoja de esta catástrofe es precisamente que con el estado más grande y de más poder de la Historia, el gobierno de la nación ha estado ausente hasta varios días después del desastre.
***Otra estupidez woke repetida es lo de relacionar esta riada con el cambio climático. Las riadas mediterráneas son un clásico, de ahí que todas las ciudades tengan sus Ramblas desde la Antiguedad, por donde canalizar la bajada de las aguas. En Valencia hay constancia de 25 riadas registradas. La de 1957 produjo 300 muertos. Por cierto, ¿en 1957 ya había cambio climático? Ja.
***Dicen los expertos que por la influencia ecologista o por dejadez, los gobiernos no limpian el cauce de los rios (para proteger los animalillos), ni los encauzan. Además, el terraplanismo progre asimila presa o pantano a franquismo.