***Hoy en día se clasifica a la humanidad por sexos, se cuentan el número de mujeres que son universitarias, ejecutivas, empresarias, etc., algo que siempre aborrecimos los que nos hemos considerados feministas de siempre, que precisamente buscábamos que el sexo fuese indiferente, y que no tuviésemos en cuenta nada más que la valía o el mérito de la persona.
Algo parecido resulta con la identidad homosexual, una condición similar a la de ser rubio o alto, indiferente a la hora de tratar a las personas, no hay que estar todo el día buscando el conflicto de género o de orientación sexual, porque en realidad esa es la estratagia de una izquierda que se ha quedado sin enemigos a quien echar culpas, los capitalistas, y ahora busca la belicosidad permanente, que forma parte de su naturaleza fundacional, en otros objetivos más productivos para sus propósitos clientelares.
***El imaginario colectivo político de España está corrido a la izquierda. En USA por ejemplo es al revés, todo está más a la derecha, de forma que el socialismo es visto allí como el fascismo aquí (ambos tienen razón, socialismo y fascismo son dos caras de la misma moneda). La realidad es que Vox es un partido conservador (vaya una extrema derecha, apedreada en todas partes…), El PP es un partido socialdemócrata que engaña un poco a su electorado presentándose como la derecha clásica (salvo la corriente Ayuso, Cayetana, Aguirre), el PSOE es un partido radical populista, cercano a las tesis de Maduro, y Podemos es un partido comunista-populista.
***La izquierda democrática, la socialdemocracia, surge después de la Segunda Guerra Mundial auspiciada por el partido alemán. Hasta entonces, la izquierda no fue democrática. La izquierda española sigue sin equiparar a la dictadura de derecha o de izquierda porque no ha hecho la transición democrática interna (salvo el breve periodo de Felipe González). Por eso asume como propia la historia de los años 30, en especial la del Frente Popular del 36. La frase que a continuación expongo, escrita por Vidal Quadras, resume muy bien la historia del PSOE: “Cada organización política tiene su código genético, sus tradiciones y sus hábitos. El Partido Socialista Obrero Español nunca ha demostrado a lo largo de su más que centenaria trayectoria una especial identificación con el imperio de la ley, las libertades civiles y el sistema productivo basado en la propiedad privada y en la libre empresa. Su tendencia, a pesar de etapas de contrición como la que forjó la Transición, ha derivado invariablemente a la revolución, la eliminación de sus adversarios electorales mediante la coacción o el fraude y la elección de lo peor de cada casa como aliados. Así sucedió en la Segunda República y en la Guerra Civil y así está sucediendo ahora con el renovado frente popular de chavistas, separatistas, filoetarras y socialistas que encabeza Pedro Sánchez.”
***El complejo del Atlético de Madrid frente al Real Madrid continúa con los años. Dice Federico que en los años de Gárate el Atlético era de otra pasta, más elegante, y que el Real Madrid siempre fue el equipo popular. No se debe olvidar que el Atlético proviene del Atlético de Aviación, equipo de las élites militares del franquismo. Cada uno tiene derecho a tener sus mitos, hay quien sostiene, falsamente, que el Real Madrid fue el equipo del régimen, pero Fanco a quién ayudó fue al Barcelona. Para mí, que también tengo derecho a mis propios mitos, el Madrid es la idea más luminosa de España en decenios, equipo que representa el bendito orden burgués, el quipo ganador, del esfuerzo, del mérito, el equipo… liberal. Y el Atlético, el equipo que frente a ello se siente perdedor (aunque no lo es, pero tiene al lado un monstruo, se comprende), y por tanto desarrolla malos rollos, envidia y toxicidad. Es el equipo de la izquierda, tal como el Barca es el equipo de los separatistas perdedores y acomplejados. Mas allá del futbol, y a pesar de tantos aficionados decentes y legítimos en los dos clubss, ambos representan la España cainita.
El aplauso de Simeone ayer a los encapuchados, al final del partido, es la viva imagen del Atlético hoy, por desgracia.
***El Cádiz es un equipo por descubrir. Nuestra historia está plagada de malos gestores. Tenemos la condición para estar en la élite, tradición, pasión por el futbol, y sobre todo afición grande que hoy se extiende por toda la provincia, con una zona de 700.000 personas a 15 minutos del Estadio Carranza (que le den al Mirandilla), una afición que crecería por dos, si tuviésemos la potencia futbolítica del Villarreal o de la Real, dos equipos con menos población que nosostros, pero que han encontrado sus gestores.
***Estoy plenamente de acuerdo en que si gobernara Teófila en el Ayuntamiento y González Mazo en la Universidad, Valcarcel sería hoy facultad de Magisterio. No estoy tan de acuerdo en nombrar tanto a Rafael Román, que puede ser un político inteligente, pero que yo sepa, nunca demostró talento en la gestión. El principal mérito de Román fue rodearse del «mundo de la cultura» progre, valga la redundancia, y pasar por uno de los suyos (lo era), lo que le ha procurado una fama permanente sobredimensionada, a mi entender. Posiblemente haya sido un buen estratega político, con lo que conlleva ello de mala uva y frialdad, (eso es la política), y quizás una persona culta, algo insólito hoy en ese mundo. Sin embargo no me consta que dejara huella en los cargos que ocupó, con realizacciones trascendentes.
***En este punto me viene a la memoria Rafael Garófano. Fue una persona disciplinada, laboriosa, moderada, inteligente y buen gestor de las empresas que acometió, algunas muy complicadas de llevar a cabo, como la del «marrón» de gestionar el Cádiz. Además de un gran profesor, fue un investigador ilusionado e incansable y ha dejado una meritoria labor de conocimiento , además de donaciones valiosas para Cádiz. Tuvo una vida provechosa.