***Me encantaba cada vez que Guillermo Cabrera Infante mencionaba a su esposa por su nombre y apellido, Miriam Gómez, me parecía un nombre redondo, muy literario, y a la vez un acto de reconocimiento de la personalidad de su mujer, como ser independiente y libre. Creo que también Umbral hablaba de su esposa como María España. En mi humilde caso, también me gusta mucho el nombre de mi mujer y así la llamo a veces, María Díaz, persona con un talento descomunal para los idiomas en general y para la lengua española en particular.
***Dice un amigo mío (él 71 y yo casi 73) que las pibas no es que no nos miren, es que no nos ven….
***¿De dónde provino el odio que hizo posible la guerra civil? Creo que ha sido Pio Moa el historiador que ha incidido más certeramente en esta cuestión.
La izquierda, especialmente el PSOE, infringió dos golpes mortales que acabaron con la República. En 1934 encabezaron una insurrección armada, junto a la ERC independentista catalana, que solo fue seguida en su feudo minero de Asturias (los mineros estaban especialmente bien pagados, pero estaban “adoctrinados”). Quiere decir que el resto de la “clase obrera” nacional no se vio impulsada a combatir por la indignación o el odio, que luego en julio de 1936, sí desplegaría.
¿Qué hecho crucial hizo que los que no salieron a luchar en octubre de 1934 salieran en julio de 1936? La respuesta es la dura, cruel, distorsionada y manipulada campaña del odio sobre “la represión” contra los participantes en la revolución de Asturias, propagada durante meses por la izquierda. Se dijeron que las fuerzas que defendieron la legalidad republicana, por cierto, comandadas por Franco desde Madrid, habían cometido atrocidades, se detallaron verdaderos actos de crueldad que no tuvieron lugar y fue una propaganda diaria, exagerada, distorsionada y machacona, que produjo la indignación de las bases de las izquierdas Los líderes frentepopulistas dijeron que harían justicia contra esos desmanes en cuanto llegaran al poder, pero la realidad es que, en cuanto se dio por buena la victoria electoral (fue un fraude masivo) se olvidaron completamente de dicha “represión”. La campaña sólo les sirvió para ganar votos, no tenían interés real en saber la verdad. De paso, crearon el odio propio de unas izquierdas que por otra parte siempre habían predicado como doctrina, la lucha de clases, la guerra civil.
Entre los conservadores, la rabia había estado acumulándose desde los primeros días de la República, cuando cientos de iglesias ardieron sin que las autoridades hiciesen gran cosa. A lo largo de esos años, la población conservadora, religiosa, amante de la propiedad y la unidad de España, había estado recibiendo humillaciones continuas, habían contemplado con paciencia legalista el desborde revolucionario republicano hasta que la cuestión pasó a mayores en la primavera trágica de 1936, cuando el gobierno frentepopulista y las organizaciones revolucionarias se hicieron dueñas del estado y de la calle, persiguiendo, acosando arbitrariamente a las organizaciones e instituciones conservadoras y católicas, y en general a toda persona “de orden”, como se decía entonces. Como dijo Gil Robles, media España no se dejó matar a manos de la otra.
***El viernes me voy de nuevo a La Montaña (lo de Cantabria es una modernez cateta, propia del nuevo e incomprensible estado autonómico), es la enésima vez que me encontraré con los hayedos, robledos, montes, prados y ríos de aquella bendita tierra, orígen de la mitad de mi familia, y de medio Cádiz. Acabo de ver que habrá una especie de ciclogénesis a la hora que aterrizo en Santander, con vientos de 80 Kms. por hora. Quien dijo miedo! (y estaba hasta las trancas).
Lo único que siento es que tenía entradas en el Maestranza para vez a Manuela Carrasco el domingo. ¿Por qué no cobran en internet o en tv los espectáculos de teatro o música, como sí se hace con el futbol o los toros? ¿Por qué llegar a 2.000 personas y no a 20.000? Yo pagaría encantado. Por ejemplo, al Cádiz lo veré el sábado por el portátil.