Los últimos artículos de influyentes periodistas socialdemócratas andaluces tienen en común los siguientes rasgos:
Sobre las últimas medidas de este gobierno que erosionan gravemente los pilares esenciales del estado de derecho y la Transición democrática española, o no han dicho nada, o no le han dado mucha importancia, o han dicho “no, pero si”, o han afirmado que son medidas opinables. En otras palabras, les ha parecido más grave las “hipérboles” de la oposición que los indultos a los golpistas, la eliminación del delito de sedición, la apropiación del aparato de estado por parte del partido socialista, los pactos de intercambio de poder con los exterroristas, los ataques a la monarquía y al poder judicial independiente, el pacto institucional no con el otro partido constitucional, el PP, sino con los antisistema, y la amnistía a los golpistas catalanas a cambio de la conservación del poder.
Sí han protestado con fuerza la posible injusta financiación de Andalucía, algo que no está mal, desde luego, pero que no es una medida aislada, sino que responde al mismo plan de avanzar cada vez más en la línea de una España más rota, más disgregada, propia del gobierno Frankenstein. Parece que el socialismo regional sólo reaccionan airadamente cuando se tocan reivindicaciones del terruño, en línea con la ola nacionalista que asola España.
A todos estos opinadores se les está notando la alegría por la exoneración de los condenados por los ERES. Claro, son los suyos, esta élite convivió con esa situación de corrupción generalizada durante años sin el mayor problema
Mientras que se suceden pasos preocupantes en España hacia el separatismo y la autocracia, nuestros socialdemócratas andaluces ponen en el acento en la crítica de la oposición, especialmente del PP, a quien hacen responsable de las exageraciones de sus críticas y de pactar con un partido conservador que jamás ha violentado la ley ni tiene un historial delictivo como ex etarras, golpistas catalanes, huelguistas salvajes, okupas, aficionados a partir cajeros y contenedores, etc., todos ellos aliados o defensores de este gobierno.