***Si vienen leyendo la prensa local de los últimos 45 años habrán observado que:
En general, los mismos que antes en la capital no querían segundo puente, no querían Alcampo, no querían nuevo estadio, no querían universidad, no querían aparcamientos, no querían contenedores, no querían soterramiento…
Ahora no quieren turismo, no quieren cruceros, no quieren pisos turísticos, no quieren hoteles, no quieren industria pesada, no quieren rellenos, no quieren vida nocturna, no quieren coches…
***Aunque la República tuvo enemigos dispares, la principal causa de su destrucción, según el mejor historiador Stanley Payne, se debió al embate revolucionario que emprendieron las izquierdas y los separatistas, especialmente a partir de 1934. Primero organizaron una Revolución sovietizante en octubre (Largo y Prieto) en toda España que fraguó sobre todo en Asturias, al mismo tiempo que Companys declaró el estado catalán. Hubo 1400 muertos.
Tras un paréntesis de unos meses, las izquierdas y el separatismo, lejos de arrepentirse por su comportamiento insurrecto, se unieron para ir a unas elecciones con la idea de acosar-expulsar al centro-derecha de la vida política y amnistiar a los golpistas de octubre. Las elecciones de 1936, marcadas por el fraude y la violencia frentepopulista (Tardío y Villa), inauguraron un periodo de ruptura de las reglas de juego democrático y de violencia desde la calle, -con la pasividad-complicidad del gobierno-, la llamada Primavera Trágica, sólo contestado violentamente al final por un grupúsculo minoritario, la Falange. La tónica de aquellos meses entre febrero y julio de 1936 fueron: amnistía a los golpistas de 1934, depuraciones en la administración, ataques cotidianos a la propiedad, pistolerismo homicida sobre todo de las Juventudes Socialistas, destitución irregular del presidente Alcalá Zamora, persecución religiosa, quemas de iglesias y del Patrimonio, atentados políticos, encarcelamiento de grupos de derechas, cierre de periódicos conservadores, censura, cierres de locales derechistas, etc. En total se produjeron más de 400 muertos y miles de heridos. Finalmente, unos allegados al socialista Prieto, asesinaron a uno de los jefes de la oposición derechista, Calvo Sotelo,tras haberlo intentado con Gil Robles.
***El fallido intento de golpe contra la República por parte del general Sanjurjo en agosto de 1932, la Sanjurjada, fue un hecho aislado sin apenas sostén militar y ningún apoyo de parte de la sociedad civil. Nada que ver con las diferentes insurrecciones a lo largo del periodo republicano a cargo de organizaciones de masas como CNT, UGT, o del principal y poderoso partido de la izquierda, el PSOE, que produjeron centenas de muertos.