No hagas ningún caso a esa especie de pensamiento único que se impone en el feminismo profesional
Viva la RAE, carajo
Occidente menguante

06/03/2024 a las 19:44h.
Querida adolescente: Disfruta de esta semana de la mujer. O mes, mejor, si puedes alargarlo. Es buena ocasión para reflexionar y hacer una lista con todos los agravios que padeces por tu condición femenina. No te lo tomes a la ligera y explora tus vivencias. Ponte esas gafas moradas que harán posible que cambie la percepción de la realidad y, así, las de vuestra edad os podáis sentir más discriminadas, ofendidas y minusvaloradas que vuestras abuelas en el tardofranquismo, esas felices chicas yeyé que no se enteraban de nada, las pobres, aunque fueran las que entraron en la universidad en tromba, las que opositaron con churumbeles en el mundo, las que tuvieron que soportar los reproches de otras mujeres si decidían trabajar fuera de casa.
Con las dioptrías del feminismo profesional activadas, has de estar todo el día alerta. Cualquiera te puede callar o servirte una coca cola zero cuando has pedido una cerveza. Vive con un poco de miedo pero, a la vez, no dudes en probar la experiencia de regresar a casa sola y borracha porque tienes derecho a hacerlo sin precaución alguna. Cuando toque qué estudiar, piensa que tu preferencia inicial puede estar mediatizada por estereotipos que te han metido en la cabeza sin ser tú consciente, así que procura ser ingeniera, por ejemplo. Allí, no tendrás problemas en ligar, porque sois muy pocas. Pero no se te ocurra salir así a lo loco con nadie sin conocer sus preferencias políticas, no vaya a ser que sea un machirulo de ultraderecha que no se considere feminista –problable según datos del Barómetro de la Juventud de FAD– y acabáramos. Búscate a alguien sensible, capaz de llevar en un excel las veces que sacais el lavaplatos, vais a la compra o ponéis una lavadora. La app que nos dejó en herencia Irene Montero es estupenda para eso. Cuando ya vivas en pareja piénsate mucho lo de ser madre, ese peaje insoportable con el que hemos tenido que bregar las mujeres desde el comienzo de la humanidad, pariendo cachorros de esa especie animal que trata fatal al planeta. Quién diría que a las mujeres nos pueden gustar los niños, con lo monos que son los gatos. Piensa que, por ser mujer, tienes que tener mucha más afinidad con todas las demás que con cualquier hombre. Porque, según ha dicho el presidente de la Junta, por ejemplo, todas hablamos y pensamos en femenino. Cómprate un diccionario femenino, que debe de haber, si el presidente andaluz está en lo cierto y quítate de la cabeza que puedas estar más cerca del pensamiento de Steven Pinker que el de Yolanda Díaz. Pero trata de entender también el masculino porque tenemos que convivir con hombres. Por ahora.
Querida hija adolescente: no hagas ningún caso a esa especie de pensamiento único que se impone en el feminismo profesional descrito con ironía más arriba. Ninguna mujer en la historia de la humanidad ha tenido más oportunidades que vosotras. Haced lo que os dé la gana con responsabilidad en cada elección. Sed fuertes. Quered mucho a padres, hermanos, amigos. Que os dé igual lo que digan las demás. Sobrevivid con alegría al 8M.