Portal Cadista 27 9 2018

Quique Pina vuelve a exponer su malestar con el presidente del Cádiz, esta vez a través de las redes sociales. Aprovechando un artículo en un periódico en el que se critica la situación del club amarillo y a la vez se elogia la trayectoria del murciano. Todo ello, a través de un post de Instagram.

Agradece Pina esta columna en un momento en el que anuncia que el presidente le ha negado viajar con el equipo al Heliodoro Rodríguez López, “donde sí viajan él y su otro consejero” al cual asegura guardar un gran respeto. “Una columna así me da más fuerzas para luchar por recuperar mi posición en el Cádiz CF”, sentencia.

 

Diario de Cádiz digital, 27-9-2018

 

DIARIO DE CÁDIZ

CÁDIZ CF

Más leña al fuego entre Vizcaíno y Pina

  • El consejero lamenta que el presidente no le deje viajar con el equipo a Tenerife
Manuel Vizcaíno (i) y Quique Pina, en una comparecencia conjunta hace un par de años.Manuel Vizcaíno (i) y Quique Pina, en una comparecencia conjunta hace un par de años.

Manuel Vizcaíno (i) y Quique Pina, en una comparecencia conjunta hace un par de años. JULIO GONZÁLEZ

 

El consejero cadista Quique Pina ha expresado a través de las redes sociales su malestar con el presidente del club, Manuel Vizcaíno, por negarle la posibilidad de viajar con el equipo a Tenerife, “donde sí viajan él y su otro consejero”. El murciano aprovecha igualmente la ocasión para asegurar que los apoyos que recibe, en concreto tras la publicación de un artículo sobre su trabajo en la entidad de la Tacita de Plata, “me dan más fuerzas para luchar por recuperar mi posición en el Cádiz”. El post de Instagram publicado por Pina reza lo siguiente: “Agradecido a Rafael Zaragoza Pelayo, que no he tenido hasta el momento el placer de conocerlo, pero que sin criticar a nadie habla con naturalidad y objetividad de mi trabajo en el Cádiz CF. En estos momentos donde acabo de recibir la negativa por parte del presidente para viajar con el equipo donde sí viajan él y su otro consejero al cual le tengo un gran respeto a Tenerife. Una columna así me da más fuerzas para luchar por recuperar mi posición en el Cádiz CF. Muchas gracias”.

ABC Andrés Amorós Faltan comillas 23-9-2018

 

Faltan comillas

«El plagio es un delito: sólo los tribunales de Justicia pueden dictaminar si Pedro Sánchez, en su tesis, lo ha cometido o no. Los lectores de ABC han tenido ya elementos de sobra para comprobar copias y datos objetivos absolutamente escandalosos. Eso es malo para Pedro Sánchez, para el PSOE, para el prestigio de nuestros políticos y el de nuestras universidades. Resulta inevitable preguntarse: ¿en esas manos estamos?»

García Márquez tituló una de sus novelas «La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada». Esa pareja de adjetivos resume muy bien la historia de la tesis de Pedro Sánchez: algo increíble pero, por desgracia, muy cierto; y, desde luego, muy triste. Así estamos…

Muchas de las reacciones que todo esto ha suscitado también han sido penosas y lamentables, por sectarismo y por ignorancia.

Como decía Jack el Destripador, vayamos por partes. Una tesis doctoral supone la culminación en la formación de un investigador. En la Universidad que yo he vivido, antes de Bolonia, másteres y otras zarandajas, la licenciatura incluía cinco años y la redacción de una Memoria de Licenciatura (coloquialmente, tesina) de unas cien páginas. Sólo algunos licenciados, que pensaban dedicarse a la docencia universitaria, emprendían, después, el duro camino del doctorado: dos años de cursar algunas asignaturas y la preparación de una tesis.

La tesis doctoral es un amplio trabajo de investigación (en Humanidades, digamos, unas 500 páginas), sobre un tema no estudiado. Hacerla implica conocer toda la bibliografía que pueda tener conexión con ese tema, investigar en las fuentes y aportar alguna novedad científica. Habitualmente, esa tarea ocupa no menos de cuatro o seis años; más tiempo, si el doctorando -como es frecuente, en personas de cierta edad- no se dedica a tiempo completo a esa labor, sino que la simultanea con alguna otra.

Cuando está concluida la tesis, el director, que ha ido siguiendo todo su proceso, la revisa por completo, aportando todas las correcciones que le parezcan oportunas. Si da el visto bueno final, el director propone el Tribunal que debe juzgarla. Como es lógico, tiene en cuenta alguna sugerencia del doctorando pero ni se le ocurre elegir a amigos notorios suyos, ni a nadie que haya colaborado con él. Sabe de sobra que debe proponer a especialistas de reconocido prestigio en esa materia y que procedan de varias universidades, para garantizar la imparcialidad.

No estoy hablando de ningún ideal utópico sino de la práctica universitaria habitual. Por supuesto, no faltan casos de amiguismo pero dentro de un límite razonable. De no hacerlo así, la propuesta de Tribunal puede ser rechazada por el Departamento o, luego, por el Rectorado y el descrédito cae sobre el director.

Desde el comienzo del trabajo, el director indica las normas básicas: conocer toda la bibliografía; las citas tienen que ir entrecomilladas y con la referencia correspondiente; el doctorando no debe incluir nada que ya haya publicado.

Nos lleva esto a otro mundo, mucho menos conocido de lo que debiera, el de la propiedad intelectual. Por supuesto, es una conquista moderna. Los autores de nuestro Siglo de Oro dependían, para vivir, de un mecenas: ¿quién se acordaría hoy del duque de Béjar si Cervantes no le hubiera dedicado el «Quijote»? Por otro lado, un tal «Memorilla» o «Gran Memoria» acudía a los corrales para aprenderse de memoria alguna comedia y dársela a otro actor.

La propiedad intelectual incluye, por el período de tiempo que la ley marque, dos tipos de derechos: económicos y morales. Nadie puede publicar una obra mía sin pagarme lo que hayamos acordado en el contrato. Y, aunque me pague la cantidad correspondiente, nadie puede publicarla o representarla sin que yo dé la indispensable autorización.

Con fines científicos, didácticos e informativos, existe, naturalmente, el derecho de cita, regulado por ley a una determinada extensión. En todos los casos, absolutamente en todos, es inexcusable aclarar que se está citando a alguien, mencionándolo de modo expreso e incluyendo las frases citadas entre comillas.

¿Son tan necesarias las comillas iniciales y finales del texto citado? ¡Por supuesto! Son la más elemental garantía de que estoy citando honradamente y no «fusilando» o plagiando.

Todo esto que he intentado resumir es absolutamente obvio, lo conocen de sobra todos los escritores e investigadores. Pero, además de conocerlo, deben cumplirlo.

Las anomalías en torno a la tesis de Pedro Sánchez, publicadas por el ABC y otros medios, son tan llamativas como algunas de las reacciones defensivas que han surgido.

No es de recibo que juzguen una tesis doctoral amigos o colaboradores del doctorando, que han publicado algo en colaboración con él.

Un tribunal de tesis doctoral debe estar formado por especialistas de prestigio y experiencia investigadora, no por profesores que se han doctorado hace muy poco.

Un doctorando no debe incluir, en su tesis, nada que ya haya publicado previamente.

Si la tesis llega a publicarse, íntegramente o en parte, no tiene sentido que, en esa publicación, aparezcan dos autores.

Da risa leer que no existe plagio, aunque se reproduzca un texto ajeno, si éste no devenga derechos económicos.

Es un verdadero disparate vincular la existencia o no de plagio al número de palabras copiadas. La señora Lastra se asombra de que trescientas o quinientas palabras, copiadas sin comillas, supongan un plagio. El muy agudo Luis Ventoso ha aclarado que, según eso, cualquiera puede apropiarse de uno o varios sonetos de Quevedo, pues sólo tienen unas cien palabras.

No se puede copiar ningún texto ajeno, absolutamente ninguno, sin indicarlo claramente, entre comillas, y con la necesaria referencia al autor. Da igual, a estos efectos, que sea un texto antiguo o moderno, largo o corto, de calidad o ramplón, artístico o administrativo, de un libro, una revista o una publicación oficial. ¿Es tan difícil entenderlo?

Demostrar que, en las citas de un texto, faltan comillas supone el más absoluto descrédito de su autor. Después de eso, ¿cómo confiar en él?

Cosa distinta es el nivel científico de una tesis. Aunque todo esté citado correctamente, si el número de citas excede de lo razonable, la calidad del trabajo se desploma. En ese caso, el director de tesis y los miembros del tribunal que la juzgaron, si hubieran sido expertos e imparciales, la deberían haber rechazado.

El plagio es un delito: sólo los tribunales de Justicia pueden dictaminar si Pedro Sánchez, en su tesis, lo ha cometido o no. Los lectores de ABC han tenido ya elementos de sobra para comprobar copias y datos objetivos absolutamente escandalosos. Eso es malo para Pedro Sánchez, para el PSOE, para el prestigio de nuestros políticos y el de nuestras Universidades. Resulta inevitable preguntarse: ¿en esas manos estamos?

Las noticias sobre la tesis de Pedro Sánchez en la prensa digital española el día 13 -9- 2018 sobre las 11 de la mañana.

CADIZ

 

LA VOZ

Pedro Sánchez plagió su tesis doctoral

El presidente del Gobierno copió a otros autores, «fusiló» informes del anterior Ejecutivo de Zapatero y volcó en la tesis artículos suyos ya publicados

Javier Chicote

 

DIARIO DE CÁDIZ 

 

(No cabecera)

Sánchez niega “rotundamente” que plagiara su tesis doctoral

COMENTARIOS 1

El presidente se plantea tomar acciones legales contra los medios que han publicado la información.

 

Centro Izquierda

 

 

EL MUNDO

 

La tesis de Sánchez se publicó como libro firmado por un asesor del ex ministro Sebastián

o                                                        JAVIER NEGRE o                                                        Madrid

·                                 El presidente anuncia acciones legales si no se rectifican las acusaciones de plagio

o

Rivera pide la comparecencia urgente de Sánchez en el Congreso

o

Hay copia digital de la tesis, pero sólo puede leerse en papel

ABC

 EXCLUSIVA – La tesis de Sánchez

Pedro Sánchez plagió su tesis doctoral

El presidente del Gobierno copió a otros autores, «fusiló» informes del anterior Ejecutivo de Zapatero y volcó en la tesis artículos suyos ya publicados

Javier Chicote382

El plagio de Sánchez a otros autores

  1. C.25

El plagio de Sánchez a informes oficiales

  1. C.5

El autoplagio de Sánchez

  1. C.4

Sus «faltas de integridad académica»

  1. C.28VÍDEO ABC

Las claves que demuestran el plagio de la tesis

ABC10EDITORIAL ABC

Pedro Sánchez ya no es ejemplo de nada

ABC60

El jefe de Gabinete de Sebastián firmó el libro de la tesis

 

 

 

 

LA RAZON

El GOBIERNO DE PEDRO SÁNCHEZ

El PSOE urge elecciones ante la erosión de Sánchez

20

Ainhoa Martínez. | Madrid

Preocupación porque el Ejecutivo no haya sido capaz de rentabilizar la dimisión de Montón y se vea enredado en una polémica ya «superada».

 Sánchez emprenderá acciones legales por las informaciones que le acusan de plagio

 

Casado tapona las fisuras en el PP para resistir la imputación

 

 

CENTRO IZQUIERDA

PUBLICO

El caso Montón reabre la herida socialista

MARTA NEBOT

 

Sánchez demandará a los medios que publiquen que ha plagiado su tesis: “Es falso”

EL PAIS

nchez amenaza con acciones legales contra las informaciones que le acusan de plagiar su tesis

 

 

 

 

Sevilla. 23-9-18. 100.000 personas al borde de la marginación

DIARIO DE SEVILLA

POBREZA Y EXCLUSIÓN

Seis barrios de la capital viven al límite

El paro, el analfabetismo y el mal estado de las viviendas agrava las condiciones de vida en el Polígono Sur, Torreblanca, Los Pajaritos, Palmete, Polígono Norte y El Cerezo.

Venta de cupones de la ONCE en Palmete.Venta de cupones de la ONCE en Palmete.

Venta de cupones de la ONCE en Palmete. JUAN CARLOS VÁZQUEZ

Seis barrios de Sevilla capital viven al límite, en condiciones de extrema pobreza que se han agravado en los últimos años como consecuencia de la crisis económica y del recorte en ayudas y en recursos sociales por parte de las distintas administraciones. Así consta en un informe titulado Estrategia regional andaluza para la cohesión e inclusión social, elaborado por la Junta de Andalucía en el que se hace un diagnóstico de zonas desfavorecidas para proceder a intervenir cuanto antes en ellas.

Zonas desfavorecidas en Sevilla capital. Fuente: Consejería de Igualdad y Políticas Sociales.Zonas desfavorecidas en Sevilla capital. Fuente: Consejería de Igualdad y Políticas Sociales.

Zonas desfavorecidas en Sevilla capital. Fuente: Consejería de Igualdad y Políticas Sociales. DPTO. DE INFOGRAFÍA

Las seis zonas de Sevilla capital que cita el estudio son el Polígono SurTorreblanca, el Polígono Norte (al que también añade el Vacie), Tres Barrios-Amate, El Cerezo y el área comprendida entre La Plata, Padre Pío y Palmete. El diagnóstico de estas zonas desfavorecidas se hace en base a una serie de indicadores, como son el porcentaje de paro, el de analfabetismo y personas sin estudios, el de viviendas en mal estado y el de población inmigrante. Algunos de los datos son alarmantes, como el elevado desempleo en la zona de Tres Barrios y Amate, que roza el 59%. Es decir, seis de cada diez personas no trabajan en esta zona, que incluye uno de los barrios que más se ha deteriorado en los últimos años en la ciudad, Los Pajaritos.

Este paro que afecta a más de la mitad de la población confirma la llamada de alerta de los vecinos de esta zona, que llevan años reivindicando la puesta en marcha de un plan integral para regenerar un barrio que cada día afronta un futuro más negro, marcado no sólo por el desempleo sino también por el tráfico y consumo de drogas. También es la zona que concentra, con mucha diferencia, el mayor porcentaje de viviendas en mal estado, con un 58% del total. Urge por tanto la rehabilitación integral de los bloques, que el Ayuntamiento puso en marcha hace años pero que no avanza al ritmo que debiera. La población inmigrante también ha crecido en los últimos años, hasta representar casi el 10% del total del barrio, mientras que el analfabetismo supera el 16%.

Un hombre camina con ayuda de un andador en Torreblanca.Un hombre camina con ayuda de un andador en Torreblanca.

Un hombre camina con ayuda de un andador en Torreblanca. JUAN CARLOS VÁZQUEZ

Es un dato similar al del Polígono Sur, donde los continuos planes para regenerar la zona han bajado el analfabetismo hasta el 16%, aunque sigue siendo muy alto teniendo en cuenta el enorme gasto de las administraciones en esta zona, mucho más elevado que en cualquier otro barrio de Sevilla. Pese a estos esfuerzos, el paro sigue siendo endémico, con un 50% de la población sin empleo. Es decir, con un comisionado y un plan integral puesto en marcha desde hace más de una década, el Polígono Sur presenta ya mejores datos que otros barrios como Los Pajaritos y Amate, aunque sigue lejos de resistir cualquier comparación con la media de la ciudad.

Indicadores según zonas. Fuente: Consejería de Igualdad y Políticas Sociales.Indicadores según zonas. Fuente: Consejería de Igualdad y Políticas Sociales.

Indicadores según zonas. Fuente: Consejería de Igualdad y Políticas Sociales.

Otro indicador más que preocupante es el del analfabetismo en La Plata, Padre Pío y Palmete. Es de casi el 20%, más elevado que en cualquier otro barrio desfavorecido de Sevilla. Al igual que ocurre en Los Pajaritos y el Polígono Sur, este dato va directamente relacionado con el desempleo, que se queda a unas décimas del 50% de la población. En el caso del Polígono Norte y el Vacie, el paro supera el 45%. Mientras que el asentamiento se ha ido reduciendo gracias a las políticas sociales del Ayuntamiento de Sevilla, el Polígono Norte ha ido empeorando y se han vuelto a ver imágenes de toxicómanos consumiendo en las calles, estampas que parecían de otra época.

En cuanto a la población inmigrante, El Cerezo es el barrio con mayor porcentaje de extranjeros. Este dato ya era conocido, pero llama la atención que ya alcance al 27% de la población total. Es decir, uno de cada cuatro vecinos del Cerezo son extranjeros, pese a que el número de inmigrantes se ha ido reduciendo con la crisis. Aquí el paro, siendo elevado, está en unos niveles mucho más bajos, con un 34%.

 

 

El doctor Sánchez y la prensa

La reacción de la prensa española ante la tesis de Sánchez muestra el grado de cinismo en el que nos encontramos. Por un lado, la prensa no de izquierda, explicaba con profusión las irregularidades de la tesis. Así, Javier Chicote en ABC ofrecía exhautivos argumentos sobre los párrafos plagiados por Sánchez, Negre en El Mundo se extendía sobre las irregularidades en torno al Tribunal, y Carlos Cuesta y otros en OK Diario trataban de la génesis de la tesis express. En el otro lado, la prensa afín al gobierno, en ningún momento intentaba rebatir estas acusaciones, simplemente las ignoraba o se limitaban a publicar las manifestaciones del presidente de que esas acusaciones eran falsas.

Sé lo que digo. He copiado todos los titulares y fotos del día 13 de los principales periódicos españoles al respecto. Tengo la intención de subirlo a mi página web.

Lo curioso es que Moncloa dijo que un plagiómetro propio había detectado que “sólo” un 13, 9 % del texto era plagio, es decir ¡unas 47 páginas! El propio presidente, tras mentir en el Parlamento diciendo que la tesis era accesible, amenazó a la prensa crítica con una querella que hasta hoy se ha quedado en nada -si se sabe calumniado, tiene la obligación de ir a los Tribunales: o miente él o mienten estos medios-, y publicó en Facebook, con fallos de redacción impropios de un escolar, que “admitía no haber tenido tiempo para investigar”.

De todas formas lo más decepcionante han sido los telediarios. Aquel día 13, Antena 3, que hasta ese momento me parecía la tv menos sesgada, fue la única que contó los plagios del presidente. Pero mi gozo en un pozo. Al día siguiente, junto a las demás cadenas, dio por válida las afirmaciones de Moncloa sobre el no plagio, incluida la de que en una tesis es lícito copiar hasta el 14%. Sin duda, en España se ha instalado la mentira, si pensamos que la mayoría de la población se informa de las noticias a través de los telediarios.

En Cádiz, algunos que vienen criticando con saña a un concejal del PP a propósito de otra tesis aún no han dicho ni pío sobre Sánchez, quién por cierto no hace tanto tiempo llamó indecente a Rajoy (genial Arcadi Espada sobre la falta de escrúpulos de este presidente).

De fondo queda una vez más aplazado el sustancioso debate sobre la corrupción universitaria.

TVE purgada

Una de las medidas recientes adoptadas por el presidente Sánchez ha sido la de entregar TVE al comunismo bolivariano. La Tverka, así es como Eduardo Inda ha denominado acertadamente a una TVE que nos cuesta el dinero a todos y que ha emprendido una purga contra periodistas independientes. Se habla de más de 80 profesionales cesados o degradados, amén de una veintena de tertulianos. Y todo eso, ante el silencio del periodismo afecto al poder. ¿Recuerdan las protestas y quejas de periodistas que se produjeron a favor de Julia Otero y Ana Pastor cuando se sintieron dañadas?

Uno de los cambios que primero se ha notado ha sido la destitución de Sergio Martín en los “Desayunos” a favor de Xavier Fortes, que se estrenó diferenciando a España y Cataluña como países distintos. También se ha notado en caras muy profesionales y estelares,  como Jesús Álvarez, Raquel Martínez, Pilar García Muñiz, Pedro Carreño, Javier Cárdenas, Inés Ballester y Víctor Arribas, que dirigía una exquisita y ponderada tertulia  en 24 Horas. De momento, TVE ya ha perdido el liderato de audiencia de los informativos a favor de otra cadena.

Es verdad que la TVE, y en general todos los medios públicos, desde las postrimerías del franquismo, han estado en manos de la izquierda, aunque en épocas del PP la cosa se disimulaba…o no. Aún recuerdo aquel venerado Informe Semanal con la infumable Carmen Sarmiento, muy premiada por el progresismo rancio. Pero ahora, con este presidente ocupa, el poder estalinista y del socialismo resentido (hay otro, espero) ha irrumpido toscamente, como suele.

La metáfora de lo que cierta izquierda entiende por una TV pública es Canal Sur, un compendio de programas de niños resabiados, viejos picarones y casticismo, bajo una estética magrebí. Indigna en especial un sórdido programa dedicado a desenterrar las barbaridades de los nacionales en la Guerra, sin que jamás aparezca atisbo alguno del terror rojo, más intenso (Martín Rubio).

En Cádiz, se impuso la idea de que Onda Cádiz, con el PP, no era objetiva. Era verdad. Pero eso se llama hipocresía. Ningún medio público lo es ni lo ha sido nunca -lo de la BBC es una leyenda urbana-. Según me dicen, ahora Onda Cádiz tiene un acentuado aire venezolano, sin que nadie proteste.

Pero volvamos a TVE. Yo también le doy un adiós, espero que temporal.

Presidente inane

La gestión de este Presidente no votado se ha convertido en un disparate manifiesto. Repasemos la lista de sus autocorrecciones y despropósitos.

En tres meses de gobierno ya ha cogido vacaciones; se fue con su señora en un avión oficial a ver a un grupo musical; cambió en dos días al divertido ministro de Cultura; tras recibir al Aquarius con gran despliegue propagandístico en plan “qué solidarios somos”, y comprobar el efecto llamada, cambió radicalmente de estrategia sobre la inmigración; ha legalizado sin enterarse a un sindicato que promociona la actividad profesional sexual; ha cambiado varias veces de ideas sobre el Valle de los Caídos, pero eso sí, ha prometido valientemente desenterrar a Franco antes de Navidad, pese a las peligrosas amenazas (¿) de la familia; pretende imponer una Comisión de la Verdad oficial sobre la Guerra Civil, quizás con el objeto de enterrar terribles e incómodas verdades históricas referentes a su partido; tras las purgas de periodistas en TVE, sus informativos han cedido el liderazgo que ostentaban desde hacía meses; mientras que en Andalucía los socialistas acusados de los ERES gozan del respaldo jurídico estatal, decidió dejar sin defensa al juez Llarena frente a las acusaciones independentistas, para a continuación, tras la protesta de jueces y fiscales, apoyarlo; quiere que no haya control del gasto -una idea típica de una izquierda siempre ávida de deuda e impuestos-, para lo cual intenta neutralizar las funciones constitucionales del Senado, un hecho grave; pretende una consulta en Cataluña -que va contra el TC- para un nuevo estatuto, con la idea de distraer (inútilmente) a sus aliados independentistas; y por último, ha conseguido desacelerar la economía y que el paro suba por primera vez desde 2011.

Sólo ha adoptado dos medidas sin titubear. Una, la colocación de decenas de amigos y familiares al mando del estado, entre los que se encuentra su propia mujer. Y dos, no convocar las elecciones generales prometidas.

Hasta ahora se intuía lo que ya se ha demostrado de forma fehaciente, que este hombre no guarda ningún talento. Pero es que además- y esto es grave- está maniatado por los enemigos de España y aspirantes a dinamitar el pacto constitucional: los comunistas bolivarianos, los herederos de ETA y los golpistas catalanes.

 

Joaquín Lueguina ABC La izquierda colonizada

OAQUÍN LEGUINA – TRIBUNA ABIERTA

La izquierda colonizada

«Los verdaderos problemas carecen de visibilidad porque todas las luces apuntan casi en exclusiva a los problemas identitarios, ya sean de separatistas o de feministas radicales»

Joaquín Leguina

Actualizado:

EN todo movimiento identitario no sólo late un espíritu gremialista, también está presente el complejo de superioridad, escondido a menudo bajo la capa de la más cínica de las humildades. Empecemos por el nacionalismo. Lo hemos oído con frecuencia: «Los vascos (los catalanes, los gallegos…) no somos superiores a los españoles, lo que sí somos es distintos». Cualquier ser humano es distinto de otro pero cuando esta palabra se aplica a una colectividad entramos en un terreno en verdad resbaladizo y lleno de trampas. Desde luego, la igualdad de derechos no hace iguales a los distintos, pero a estas alturas nadie podrá negar que esa igualdad (la de derechos) ha representado un salto muy positivo para la Humanidad.

En el caso del nacionalismo, la conclusión política a la que lleva ese «ser distinto» (que los nacionalismos periféricos han colgado de la lengua y también en otros rasgos distintivos, como la pretendida mayor laboriosidad, u otros rasgos culturales, desde la gaita, la sardana o el zortziko) es que ellos tienen más derechos y de poco vale oponer a ese sentimiento una montaña de razones reclamándonos ser todos libres e iguales, pues esas razones les entran a los nacionalistas por un oído y les salen por el otro.

Pero no es sólo el nacionalismo el que predica la supremacía identitaria, también el feminismo radical hace lo mismo. Este movimiento hace tiempo que consideró superada la vieja aspiración igualitaria del feminismo tradicional para pasar, sin pensarlo dos veces, al supremacismo femenino, que busca sustituir la vieja (¿y caduca?) lucha de clases por la lucha de sexos y quien no esté de acuerdo forma un colectivo homogéneo al que ellas motejan de «heteropatriarcado» (como si no hubiera homosexuales que no tragan con esas ideas radicales).

Entre otros muchos casos perversos, el paradigma de las malas prácticas que trae consigo este movimiento colonizado por el radicalismo está en el asunto de Juana Rivas, una mujer que fue empujada y aplaudida para que cometiera varios delitos (secuestro de sus hijos es el mayor de ellos) que le han llevado a recibir un castigo judicial de varios años de cárcel y a perder por largo tiempo los derechos sobre sus hijos. Y ahora, quienes la llevaron en volandas a cometer tales desmesuras siguen agitando las banderas y pidiéndole al Gobierno el indulto. Y es en este campo judicial donde estas radicales han puesto ahora sus ojos para conseguir ser ellas -no los jueces- quienes decidan lo que hay que hacer con las denuncias femeninas de maltrato.

Como niegan que existan diferencias biológicas que influyen en gustos y vocaciones, se limitan a señalar la «brecha salarial», usando para ello indicadores tan simplones como son las medias aritméticas, obviando así lo que verdaderamente explica esa «brecha», a saber: las especialidades profesionales que tienden a escoger las mujeres y el tiempo que son capaces (o proclives) a dedicar a sus actividades profesionales. Y ya se sabe que las medidas incorrectas de las variables dan siempre lugar a soluciones equivocadas.

Y mientras las radicales asaltan los cielos parecen olvidarse de que pese a la igualdad de derechos hay diferencias insultantes contra las mujeres, por ejemplo en el reparto de las tareas familiares, pero quienes sí estamos a favor de la igualdad real entre hombres y mujeres seguiremos siendo tratados por estas radicales como pertenecientes al maldito heteropatriacado. Como todo movimiento identitario, el de estas mujeres denigra al disidente a base de estereotipos insultantes y amenazadores, con la peor consecuencia de todo ello: el silencio de los discrepantes que, siendo legión, asustados por lo que les puede caer encima no se atreven a abrir la boca para protestar ante tanto disparate.

Lo peor es que los movimientos identitarios superpuestos han invadido a los partidos y movimientos de izquierda, tanto a los tradicionales, incluidos los sindicatos, como a los de nuevo cuño. Y ahí los tienes, hablando en público como nunca lo harían en su casa: «compañeros y compañeras», «miembros y miembras…». Y de la verdadera igualdad de oportunidades para los hijos de los de abajo, ¿qué? Mejor olvidarse para ponerse la orden de Puigdemont, de Uxue Barkos, de algún exetarra o de alguna feminista que no me atreveré a nombrar. De esta invasión surge una izquierda incapaz hoy de sostener verdades, como que la desigualdad de rentas entre personas y grupos no proviene ni principal ni únicamente de las diferencias de género, sino mucho más de los orígenes sociales, y que la igualdad de oportunidades está muy lejos de alcanzarse «desde el nacimiento a la tumba», pasando por la escuela, la universidad o el derecho laboral, si es que algo queda de él. Y así casi nadie habla hoy en España del sistema fiscal, cada vez más injusto y basculando en torno a un IRPF que apenas obtiene ingresos fuera de los bolsillos de los asalariados.

¿Y cuál es el resultado de todo ello? Que los verdaderos problemas carecen de visibilidad porque todas las luces apuntan casi en exclusiva a los problemas identitarios, ya sean de separatistas o de feministas radicales. Y es que Sánchez, por ejemplo, sabe que al desentierro de Franco entran al trapo los medios, que no ponen en primer plano ni el desastre fiscal ni los problemas demográficos, aunque estos últimos pueden llevar al país al abismo.

Joaquín Leguina fue presidente de la Comunidad de Madrid

Joaquín Leguina

 

ABC. Salvador Sostres. Nosotros, los nietos de los que ganaron la Guerra (actualización de un viejo artículo)

Publicado por  el Aug24, 2018

Con la exhumación de los restos de Franco, Pedro Sánchez no sólo busca contentar a los suyos sino avergonzar a los que tuvieron un pasado franquista.

Cualquier Estado y cualquier democracia y cualquier libertad está construida sobre una guerra que se ganó, y las victorias militares y la celebración de la Pascua son el gran vigor del mundo.

Se dice como un insulto que tú eres hijo o nieto de los que ganaron la Guerra. Nuestra Guerra Civil, se entiende. ¿Por qué es un insulto ganar una guerra? En cualquier caso tendría que ser insultante haberla perdido, y de aquella manera, y con aquellas siniestras banderas.

Es preferible que no haya guerras, pero fue una suerte que la nuestra no la ganaran los que quemaban iglesias, los de las checas, los del tiro en la nunca en las cunetas, los que falsificaron las últimas elecciones republicanas para dar un golpe de Estado -del que nunca se habla- y ocupar ilegítimamente el poder.

¿Por qué se toma como un insulto que te digan que eres heredero de los que ganaron la Guerra? ¿Por qué es mejor ser familiar de los que por suerte la perdieron y por más suerte todavía no pudieron poner a España bajo la influencia del Pacto de Varsovia?
Cuando todavía era presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, para defender a Lluís Lach de sus declaraciones sobre los funcionarios, le afeó al PP ser el partido de Rodolfo Martín Villa. ¿Quién hizo más por la democracia y por la libertad? ¿Llach o Martín Villa? ¿Puigdemont o Torcuato? ¿Quién es, Puigdemont, por cierto?

Fueron los políticos de la Transición y no los cantantes los que nos aseguraron nuestro actual sistema de libertades. Fue el franquismo quien trajo la democracia a España, y no la Resistencia, articulada mayormente alrededor del Partido Comunista, mucho más totalitario que el Régimen.

Los políticos de la derecha tendrían que curarse del complejo antifranquista. La clase política del franquismo fue brillante y seguramente la más culta y preparada que hemos tenido en siglos. Nadie tiene que avergonzarse de haber sido ministro de Franco, o de que su padre o su abuelo lo fueran, todo lo contrario que aquellas deprimentes ministrillas de Zapatero, que parecían salidas de un anuncio de detergente.

Cualquier Estado y cualquier democracia y cualquier libertad está construida sobre una guerra que se ganó, y las victorias militares y la celebración de la Pascua son el gran vigor del mundo. Aquí en la Tierra no existe lo perfecto, pero sí existe lo peor, que es de lo que en el 36 nos libramos. Mejor que no haya guerras, pero si las hay, que nunca las ganen los comunistas.

 

Aclaraciones Rafael Zaragoza:

  1. Estoy de acuerdo con Sostres aunque no provengo de familia ganadora de la Guerra, todo lo contrario que muchos progres actuales, hijos y nietos de franquistas conocidos.
  2. Luché por la democracia en la clandestinidad, contrariamente a muchos antifranquistas retrospectivos de hoy.
  3. A ambos efectos, véase el apartado “Ficha policial” de esta página web.
  4. Algunos medios, que hoy presumen de antifranquismo, fueron colaboradores activos del régimen.

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