Reacción

Tras el Cádiz Osasuna, se nota cierta decepción. Llevamos cuatro jornadas viendo el mismo partido, un equipo que, a pesar de lo que nos jugamos, sale a empatar, no va a por el partido, no saca la pelota rápido, al revés, flojea, parece que le quema el balón en los pies. Hay que reaccionar. No se pide juego bonito, ese no es el estilo de Cervera y se acepta porque hasta ahora nos ha ido muy bien. Sólo hay que ser fieles a sí mismos, presionar, morder más bien desde la misma línea de defensa del equipo contrario, para robar y atacar rápidamente. Ahora han retrasado la posición, amagan la presión, y apenas se produce peligro en la portería contraria, salvo a balón parado. Es desesperante ver como cuando la defensa tiene la pelota, o se la echa al portero, o da un patadón hacia delante. Es verdad que hemos jugado con los equipos mejores, pero antes eso era una ventaja, porque no se cerraban tanto.

Soy de los que aprecian lo que se ha hecho estos tres años. Con Cervera salimos del pozo, y en estos años hemos estado arriba. Pero parece que a estas alturas de la Liga el equipo se encoge. Y es el tercer año. ¿La responsabilidad agobia a los jugadores? ¿Son órdenes de Cervera de amarrar porque ante todo lo que no quiere es perder? ¿Se teme a un ascenso precipitado que puede durar un año, como en otras ocasiones? ¿Es todo a la vez?

Con todo respeto, no me gustan los jugadores que han venido en invierno excepto Machís, un jugador sobresaliente. Debemos contar con los de siempre. Matos lo da todo, pero no es el lateral que necesita el Cádiz. ¿Por qué no juega Brian? Tampoco Querol encaja en este equipo. Del centro hacia delante tenemos un equipazo (52 goles). Jose Mari, aunque ya no es el mismo, sigue siendo muy necesario. Salvi salió muy motivado el domingo, podría llegar a ser el de antes. Alex es un valor de calidad y aunque a veces ralentiza el juego, asegura la entrega. Jairo también ha bajado algo, aunque en cualquier momento puede liarla. Manu Vallejo no es un delantero, es el delantero. Debe jugar siempre. Aketxe es imprescindible. La defensa es el punto más vulnerable del equipo, pero la presión arriba al equipo contrario, la alivia.

En fin, si no subimos no pasa nada, se agradece de corazón estos tres años. Pero alguien debe convencer a los jugadores que si hacen lo que ellos saben, podemos subir.

La gestión municipal

Vienen las elecciones y toca hacer balance. El alcalde no ha pasado de ser un activista antisistema, no un gestor que quiere mejorar la ciudad. Cádiz está peor que hace cuatro años. ¿El carril bici? ¿Es bueno perder miles de aparcamientos y entregar el poco espacio existente a una minoría de ciclistas? Oxford, similar a Cádiz, no lo tiene. En todo caso lo ha financiado la Junta.

González gobierna desde un maniqueísmo ideológico que no sirve para gestionar la ciudad. Su cometido ha sido usar el Ayuntamiento como propaganda de sus objetivos neocomunistas. La limpieza brilla por su ausencia. Se dice que el bus de Cádiz funciona. Eso es porque no se compara con el de otras ciudades: ¿cuándo podremos aplicar el bonobús sobre la maquinita sin que se nos devuelva un molesto papelito? ¿Cuándo pondrán en las paradas los tiempos que faltan para que llegue nuestro autobús? Son conocidas las colas en los Servicios Sociales, que funcionaban mucho mejor con el “antisocial” PP. Las instalaciones culturales languidecen, la Casa de Iberoamérica, el Baluarte de la Candelaria, la decadente Feria del Libro y el fantasmal ECCO.

El gobierno municipal tampoco ha impulsado la restauración de nuestro Patrimonio, en especial las murallas, esenciales para Cádiz. La Universidad que se fue tiene que volver a la capital, aunque no veo a nadie defendiendo esa idea, al contrario. Después de la sucia campaña que le hicieron, propia del agit-prop, al final Pepe Blas tenía razón, el “bono de Cádiz” era una componenda ilegal. Eléctrica tiene que pagar medio millón y encima los gaditanos no tienen derecho al bono estatal a menos que se salgan de EC. ¿Alguien sabe cuanto de nuestros impuestos van a los chiringuitos ideológicos afines a Kichi? En materia de vivienda la gestión raya en el cero. Para colmo aplicamos los porcentajes más altos del IBI de España. Para ser equilibrado, diré que al menos se ha rebajado la deuda, si es que esto es verdad. De todas formas es mejor hacer cosas y suscribir una deuda asequible, que no hacer nada. Algunos valoran más los gestos (vivir en la Viña), que la gestión. Alguien dijo que Cádiz no es de derechas ni de izquierdas, sino de Villegas (del último que llega).

José María González heredó una ciudad que había realizado grandes proyectos, y se presenta con una ciudad plana, sin ilusión.

Desconcierto

Rajoy ha sido criticado porque se comportó como un socialdemócrata, subió impuestos, no rebajó el gasto público, y exasperó a muchos de sus votantes no enfrentándose a la manipulada memoria guerracivilista y a la ideología de género de la izquierda. Son críticas incuestionables que han dividido al centro derecha y lo han llevado a la derrota.

Sin embargo hay algo que debe reconocerse. El gobierno del PP alejó a España del abismo. Evitó una dura intervención europea cuando el país estaba en la bancarrota de Zapatero, solucionó la ruina, no de los Bancos como se dice, sino de las Cajas de Ahorros, entidades regidas por políticos y sindicalistas (la banca privada ayudó a esa solución poniendo 20.000 millones: la izquierda debe darse por enterada de una vez), hizo una reforma laboral que recuperó el empleo a niveles anteriores a la crisis, y encajó el golpe separatista aplicando el 155 con el menor daño posible y con la ayuda tímida del PSOE y C´s en el último momento. Como parlamentario y como político, Rajoy estuvo muy por encima del nivel actual, aunque tengo una buena opinión de Casado y Rivera, más como futuribles.

Desde luego fue imperdonable que Rajoy entregara las televisiones a la izquierda, aunque yerran los que le acusan de no haber dimitido cuando la indigna moción de censura (la corrupción es también socialista), porque eso hubiera sido admitir que él era una persona indecente, como le llamó el secretario del partido de los ERES.

El hecho objetivo es que con Rajoy en la Moncloa ninguna encuesta predijo que perdería las elecciones. Según Arriola, el ideólogo del PP rajoyano, España está educada en la izquierda por los medios y la educación, por eso, cuando la derecha entra en la batalla de las ideas, el abstencionista de izquierdas se moviliza votando. Es una tesis discutible, pero funciona como fórmula dolorosa para la conservación del poder de la derecha, al menos mientras no haya una hegemonía de las ideas a favor de la reconciliación constitucional, de la autonomía del individuo, de controlar en serio el separatismo y de una economía sana y no populista, todo lo cual es más responsabilidad de las élites intelectuales, algo anticuadas en España (cada vez menos: de la “ceja” sólo queda el poeta colocado en el Cervantes). Al final, el desconcierto del centro derecha es patente.

La derecha, más votada que la izquierda

Hoy haré algunas consideraciones electorales que he visto poco comentadas.

1) La victoria socialista ha sido clara. Dicho esto se debe saber que la derecha ha sacado unos 60.000 votos más que la izquierda, haciendo la suma total. La inmensa mayoría de las provincias españolas ha votado más al centro derecha. En Madrid, la ciudad más rica e instruida, el PSOE y Podemos han obtenido 1.600.000, pero el centro derecha, 2.200.000. En otras palabras, si la derecha se hubiese presentado unida habría sacado mayoría absoluta de escaños. Es su desunión lo que le ha hecho perder. Es curiosa la euforia de unas televisiones en manos progres resaltando el triunfo de Sánchez, legítimo, pero sin que nadie explique el detalle de los más votados.

2) Es preocupante la subida del separatismo en Cataluña y la subida de Bildu en el País Vasco. Para que vean como es D´Hondt, Bildu ha necesitado el mismo número de votos para obtener 4 escaños que Cayetana Álvarez para obtener uno (unos 200.000).

3) Cádiz capital siempre había votado como las grandes urbes, Valencia, Zaragoza, Madrid, Coruña, etc., como he mostrado con datos en otros artículos. Pero las cosas han cambiado. Ahora la izquierda gana con amplitud. Yo creo que la falsa propaganda sobre la pobreza capitalina (otra cosa son algunas comarcas gaditanas), extendida de siempre sobre todo por la izquierda, es ahora cuando tiene éxito político. La patraña del hambre infantil ha calado.  

4) El miedo a Vox ha funcionado a pesar de que Vox no vuelca contendores contra la victoria de otros, no es antisistema (aunque sí radical) como Podemos, y además es el receptor de la violencia izquierdista en todo el país, junto a PP y C´s en Cataluña y País Vasco.  Pero esa violencia no cuenta. Tampoco la de las huelgas. La explicación es que la mayoría social en España (no tanto en las urbes) está adoctrinada en las ideas de izquierdas por los medios (sobre todo las tvs), la educación y la presencia sindical en el trabajo. De ahí que cuando sube la participación, sube la izquierda. Con un 100%, su triunfo sería seguro.

6) Ha calado que con Sánchez hay más paz en Cataluña. Claro, no hay lío por ahora si el PSOE se rinde a plazos, como se está viendo. Pero será peor.

7) D´Hondt no estará en las europeas. Veremos qué ocurre, y qué se dice entonces.

¿Qué necesita España?

España necesita más centralidad y menos privilegios autonómicos. Hará falta tiempo para resistir a las fuerzas que están impulsando un proceso separatista o están colaborando con él. Pero será mucho más fácil si ganan las elecciones los que tienen claro desactivar una deriva que ya está siendo avivada en otras regiones y que nos puede llevar al enfrentamiento. Sorprende, que el asunto más importante, que podría incluso abocarnos a otro régimen, fuese abordado en el debate de tv a las 12, cuando ya muchos dormían.

Necesitamos que la educación sea recentralizada y que el español sea la lengua vehicular en todos los colegios del país para que generaciones de chavales no terminen envenenados por el separatismo.

En España, el nivel de impuestos es casi confiscatorio. El estado administra más del 50% del PIB. Un español medio trabaja hasta abril o mayo para el estado y el resto del año para sí (se precisa más liberalismo, como va ocurriendo en Europa, y menos socialismo).Que los jubilados y trabajadores se manifiesten para pedir subidas de sueldo insignificantes, en vez de bajadas de impuestos considerables, es el resultado de la influencia sindical (ese equívoco ayuda a la supervivencia sindical) y del dominio de la izquierda en los telediarios. Es falso que la bajada de impuestos desmantele los servicios sociales. Menos impuestos suponen más recaudación, a causa de la mayor actividad económica.

España necesita gobiernos que molesten lo justo a las empresas y no ministros intervencionistas que penalizan la contratación del trabajo y crean paro

Es necesario que no se intervenga un mercado inmobiliario asustado por el poco respeto a la propiedad (alcanzada con el esfuerzo del trabajo). Si hay libertad de contratos, habrá más pisos en alquiler y la vivienda bajará. Alguien tiene que expulsar a los ocupas de nuestro paisaje urbano para siempre.

Necesitamos que la defensa de la mujer se haga de verdad, legislando que los asesinos violadores cumplan cadena perpetua revisable y no dando miles de millones de euros al negocio de los chiringuitos feministas radicales que avivan el rencor contra el hombre, consiguen privilegios judiciales (que las mujeres piensen en sus hijos varones) y usan a la mujer políticamente (son chiringuitos más rojos que violetas).

Si está de acuerdo, vote en consecuencia.

Un paseo por Cádiz (I)

El pasado fin de semana enseñé Cádiz a unos amigos de Sevilla. Vinimos en el Comes, que iba lleno de guiris, como siempre. La ciudad está como la dejó Teófila, de dulce. Hoy hablaremos del paseo del sábado, y el próximo día, de los interiores visitados el domingo, ambos a modo de guía resumida.

Desde Puertas de Tierra nos dirigimos por “el barrio” a Santo Domingo para ver su bello patio claustral. El convento fue quemado en la República por “los progresistas” dos veces, algo ocultado por la memoria oficial. Desde la espléndida San Juan de Dios actual, nos encaminamos a La Sopresa, después de que mis amigos quedaran seducidos por la belleza de la catedral. El vino y las tapas de Borrell, exquisitos. 

Comimos en La Candela, donde probamos un excelente palo cortado (8 euros la copa, pero lo merece) y mejores tapas. Tras echar un vistazo al quizás único café romántico-histórico de España, el Royalty, por fin atestado de público, fuimos por Ancha –ese símbolo del prestigio decimonónico de Cádiz- a Los Italianos, un clásico del helado y de la educación sentimental. Después un recorrido muy gaditano: la monumental e histórica San Antonio, Casa Mayol (modernista), Mina (colonial), y la plaza de España, rodeada del majestuoso neoclásico. El monumento a Las Cortes fue construido, ay, para ser visto desde el mar.

En la plaza de Arguelles sólo hay una vetusta placa dedicada al “divino”, uno de los padres de 1812, y en cambio una gran estatua a Miranda, el venezolano que combatió a España, hoy homenajeado por Maduro. No es el único caso de masoquismo urbano.

A pesar del viento seguimos por la romántica Alameda diseñada por Talavera, el de los Jardines de Murillo de Sevilla. Al pasar por la casa de los Pérez Llorca pensamos en la reciente desaparición de José Pedro, uno de los padres de la Constitución del 78, y recordé las ilustradas charlas con su hermano Jaime. Parece que fue ayer cuando el vandalismo se cargó la “Fuente de los niños” de Benlliure, en el Baluarte. En el Parque eché de menos la delicada estatua “Niños bajo el paraguas” –en restauración-, reflejo del antiguo cosmopolitismo de Cádiz. El último receso lo hicimos en el Atlántico, puesta de sol incluida. Por fin llegamos a la Caleta, aunque el fuerte poniente impidió una parada recreativa. En la Viña, ya cansados, cenamos pescaíto.

¿Qué nos jugamos el 28 de abril?

Todas las elecciones son importantes, pero éstas son las más importantes desde 1977. ¿Qué está en juego el 28 de abril? Analicémoslo.

Lo fundamental que nos jugamos es el proyecto constitucional de 1978, un sistema de Monarquía parlamentaria y soberanía nacional, consensuado por el 90% de las fuerzas políticas, que fue la admiración del mundo y que nos ha dado la mayor época de estabilidad y bienestar de nuestra Historia. Si se reproduce el gobierno actual con los mismos pactos con los enemigos de la Constitución, el daño puede ser irreversible. Ninguno de estos enemigos esconde sus intenciones de liquidar el sistema y la unidad de España. El problema es que una de las patas de esta democracia, el PSOE, lleva tiempo cuestionando la Constitución y enfrascado en el engorroso embrollo del federalismo.

El enésimo acto de deslealtad socialista han sido las palabras de Iceta de que es posible la autodeterminación catalana en unos años. Iceta no habla por hablar. Sus palabras no han sido desautorizadas por la dirección socialista. Ábalos ha sostenido que en el contexto de unas elecciones esta “reflexión resulta inapropiada”, lo que traducido resulta: “lo dicho por Iceta es verdad, pero no nos conviene decirlo en periodo electoral”. ¿Le da igual al PSOE, que tras el precedente catalán venga la autodeterminación de otras regiones de fuerte implantación nacionalista, como País Vasco, Valencia, Galicia, etc., y en consecuencia el enfrentamiento civil?

Hay otras cosas importantes en juego si pervive Frankenstein, como la economía. Con los regalos social-electorales que se ofrecen, y los que se producirán, habrá más gasto, más deuda, y empresas más débiles. Resultado previsible: impuestos empobrecedores para todos, recesión y paro, ¿les suena, verdad?

También está en juego la consolidación del buenismo: la no implantación de la pena permanente revisable para los asesinatos con agravantes (violación), las cuotas contra la capacidad y el mérito, el incentivo a la inmigración ilegal o la escandalosa protección legal al “ocupa”. Y la supeditación al estado: más intervención en los mercados, en especial contra los propietarios de casas, más chiringuitos ideológicos subvencionados, más ingeniería social, menos libertad para elegir colegio, etc.

No se trata de alarmar sino de clarificar.

Cold War

En los últimos 20 años he ido poco al cine. El actual lo encuentro falto de diálogos inteligentes y de guiones inspirados; rehuyo especialmente al cine español, malo y sectario, a pesar de estar financiado con el dinero de todos. Sólo me animo a ver una película cuando me la recomienda alguien de quien me fío mucho. Justo lo que hice con Cold War, y acerté de pleno. Cold War es una deslumbrante historia de amor en blanco y negro, de gran potencia visual, de pocas palabras, bellas imágenes y una maravillosa música (popular polaca y de jazz). Todo ello en el entorno de una Polonia convertida en una inmensa cárcel por el comunismo.

Precisamente, mostrar la atrocidad comunista es otro detalle que la realza, pues hay muy pocas películas al respecto. Así, al pronto, recuerdo algunas como “El hombre de mármol”, sobre el stajanovismo, un movimiento que propugnaba trabajar 14 horas diarias (como Stajanov) en pro del socialismo;  “Katyn”, acerca de la matanza de las élites polacas por Stalin, una matanza que por cierto recuerda a la de Paracuellos; “Good Bye, Lenin!”, cinta humorística sobre el mamarracho del sistema leninista, y “La vida de los otros”, una gran película sobre la Stasi de la RDA, una de las policías políticas mas temibles de la Historia.

Esta escasez de películas sobre el horror comunista se debe a la influencia de la izquierda en los medios y la cultura occidentales, y a que la URSS ayudó a los aliados a vencer a Hitler: los comunistas nunca tuvieron su más que merecido juicio de Nuremberg (sobre la naturaleza criminal del comunismo lean a Solzhenitsyn, Furet, Revel, Bolloten, Vargas LLosa, Courtois, Escohotado, etc).

En España la influencia revolucionaria ha sido y es aún considerable. Como demuestra Stanley Payne, el papel del bolchevismo fue ocupado por los socialistas en los años 30, algo insólito en el mundo. A día de hoy, sin ir más lejos, en Cádiz tenemos un alcalde comunista (seguro que bienintencionado, aunque frívolo y no muy instruido), y una asociación de derechos humanos dirigida por comunistas velados, que sale casi cada día en los medios locales impartiendo su “magisterio moral”, como si los comunistas no fuesen liberticidas por definición.

En fin, me he desviado; volviendo a Cold War, si quieren ver una película de culto, mágica, hermosa, no dejen que se les escape.

Adoctrinamiento (Viva Cádiz 21-3-2019)

En la actualidad los medios cada vez adoctrinan más e informan menos. En su gran mayoría a favor de la corrección política. Ahí tienen la implicación mediática a favor de los niños movilizados en contra del “cambio climático”, un concepto discutido por la comunidad científica. Una movilización realizada en medio de consignas “anticapitalistas”, por si hubiera dudas de su orientación política. En Cádiz leí el titular más ilustrativo de lo que digo: “Cádiz, asume también la lucha mundial contra el cambio climático”, junto a una foto de unos estudiantes. 

Recientes están asimismo las manifestaciones feministas, presentadas como transversales por la mayoría de los medios, pero en realidad dirigidas por la izquierda radical (que hoy es toda) contra el constitucionalismo unitario de la plaza Colón, y basadas en conceptos falsos o manipulados, como la “brecha salarial” (lean a los economistas D. Soriano, R. Braun, D. Lacalle, Rallo, C. Llamas, etc.).

A tales efectos propagandísticos, uno de los instrumentos más usados es la posverdad: distorsión deliberada de los hechos para influir en la opinión pública. A veces estas posverdades intentan destruir la credibilidad de individuos decentes que militan en el bando incorrecto. Un ejemplo reciente fue la atribución a Juan Van Halen de unas palabras denigratorias sobre Lorca. El filopodemita de la Secta, y sus colaboradores, extendieron la noticia sin comprobar las grabaciones existentes. Cuando alguien les demostró en directo que no, que Van Halen no había dicho eso, fue patético ver su reacción, pero ninguno pidió disculpas. En Cádiz, también hubo quien se hizo eco de esta falsa noticiapara denigrar al PP.

En realidad, los bulos han existido siempre, y han influido en la Historia. En 1834 se acusó a los frailes del cólera por envenenar las fuentes de Madrid. Hubo quema de conventos y asesinatos de religiosos. En 1936 se dijo que las monjas daban caramelos envenenados a los niños, lo que contribuyó a la mayor persecución religiosa habida. Una posverdad, que catapultó a Zapatero al poder, se lanzó tras los salvajes atentados del 11 M, cuando se dijo que éstos fueron una venganza por la participación de España en la guerra de Irak. Pero España llegó allí tras la guerra, por la resolución 1511 de la ONU, y los atentados se planearon antes de Irak.

El momento

¿En que momento se jodió el Perú, preguntaba Zavalita en la novela de Vargas Llosa? En España se sabe perfectamente cual fue el momento en el que todo empezó a estropearse. Fue el 11-M, el 11 de marzo de 2004, cuando alguien que aún no conocemos decidió cambiar el destino de nuestra patria, dividirla, hacerla más débil y conducirla al fracaso político. A partir de ese momento todos los fantasmas del pasado aparecieron de nuevo. La izquierda, agitada por los medios de comunicación afines, especialmente la radio, asaltó las sedes del partido democrático de centro derecha, el PP, un partido que había conducido al país a un momento de bienestar desconocido hasta entonces, y que por ello se preveía iba a ganar las elecciones. Pero no las ganó. Zapatero fue catapultado al poder. A partir de ahí todo ha ido en la misma dirección de intentar liquidar la Transición, la Constitución y la Reconciliación Nacional. Sin Zapatero no hubiese habido una ley de memoria que en realidad ha servido para extender de nuevo el odio guerracivilista por todas las ciudades de España. ¿Qué es eso de que la tumba de Franco es un símbolo que divide a los españoles? ¿Y las tumbas de Pablo Iglesias, Largo Caballero, Prieto o Negrín, no los dividen? Sin Zapatero no hubiese habido un nuevo Estatuto que pedía un porcentaje ínfimo de la sociedad catalana, y que levantó el proceso secesionista que tanto daño ha hecho en España. Sin ZP no hubiesen sido legalizados los partidos afines al terrorismo, y por tanto, ni gobernarían algunos territorios vascos, ni les habrían dado su apoyo al gobierno Frankestein.

Los españoles le dieron la victoria a Rajoy para que intentara salir de la crisis (cosa que consiguió) y para detener todo este proceso suicida, pero algunos errores propios y una moción de censura legal, pero moralmente deplorable, trajeron un gobierno apoyado por todos los enemigos de España. Sin Zapatero no habría habido ni un nefasto Pedro Sánchez, ni un partido neomarxista con 70 diputados en el Congreso y gobernando las principales ciudades del país.

En Cádiz, sin el izquierdismo adolescente, ignaro y subvencionado de sus élites mediáticas, intelectuales y sociales, tampoco hubiesen tenido lugar estos cuatro años perdidos de inactividad y toxicidad política. En nuestras manos está cambiar este rumbo hacia el desastre.

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